El Juzgado de Instrucción N° 1 de El Calafate dictó el procesamiento de dos hombres por el homicidio de Pablo Gustavo Rufino, ocurrido durante la madrugada del 1° de enero de 2026 en la localidad de El Calafate. En una resolución extensa y minuciosa, el Juzgado dio por acreditada la materialidad del hecho y la presunta autoría, al considerar que el conjunto de pruebas reunidas permite sostener que el crimen se produjo en ocasión de robo, y que ambos imputados actuaron de manera conjunta, coordinada y funcional.
El hecho investigado
De acuerdo al expediente judicial, el ataque ocurrió entre las 03:30 y las 05:30 horas en una vivienda ubicada en la zona del Barrio Salesiano. La hipótesis acusatoria señala que los imputados ingresaron al domicilio con el objetivo de apoderarse ilegítimamente de dinero proveniente de la reciente venta del inmueble de la víctima y/o de estupefacientes. En ese marco, intimidaron con un arma de fuego a la pareja de Rufino y redujeron violentamente a la víctima.
La resolución detalla que Rufino fue inmovilizado boca abajo, mientras uno de los agresores ejercía presión prolongada con la rodilla sobre su espalda, provocándole una compresión torácica y cervical. El informe de autopsia determinó que la causa de muerte fue un infarto agudo de miocardio, compatible con la agresión sufrida y sus antecedentes de salud, lo que permitió a la Justicia vincular el fallecimiento directamente con el hecho violento
Un testimonio central para el procesamiento
Uno de los pilares de la resolución fue la declaración de la pareja de Rufino y testigo presencial del ataque. El juez destacó que su relato fue claro, coherente y persistente a lo largo de todo el proceso, describiendo con precisión el ingreso de los agresores, las amenazas con arma de fuego, la exigencia de dinero y drogas, y el momento en que observó a Rufino ya reducido y sin reaccionar.
La Justicia consideró que su testimonio no resultó aislado, sino que se vio corroborado por otros elementos objetivos, tales como registros de cámaras de seguridad, informes periciales y declaraciones de vecinos, otorgándole un alto valor probatorio para avanzar con el procesamiento de los imputados.
La alerta de un vecino y la intervención policial
La causa se inició tras la presentación espontánea de un vecino, quien relató que al acercarse a la vivienda observó movimientos sospechosos y que, al abrirse parcialmente la puerta, uno de los sujetos le exhibió un arma de fuego, intentando forzarlo a ingresar. El hombre logró huir y dio aviso inmediato a la Policía, lo que permitió activar el operativo y preservar la escena. Minutos después, los efectivos constataron el fallecimiento de la víctima dentro del inmueble
Cámaras de seguridad, vehículo y prendas secuestradas
Otro eje central del procesamiento fueron las cámaras de seguridad del sector. En los registros se identificó a dos hombres desplazándose en horarios compatibles con el crimen, movilizándose en un Chevrolet Corsa gris. El rodado presentaba características distintivas -portaequipaje negro, daños visibles en la carrocería y una óptica rota- que permitieron reconstruir su recorrido antes y después del hecho.
Durante los allanamientos, se secuestraron prendas de vestir que coincidían con las observadas en los registros fílmicos: pantalones claros, buzos, zapatillas y una gorra con inscripción identificada en las imágenes. La resolución remarca la presencia de manchas rojizas, así como lavados posteriores y ocultamiento de calzado, conductas que el magistrado interpretó como intentos de eliminar rastros y que fueron valoradas como indicios de conciencia delictiva
Conductas posteriores y reconstrucción del hecho
La Justicia también ponderó testimonios que describieron el comportamiento de los imputados en las horas siguientes al crimen: nerviosismo, cambios de vestimenta, pedidos de ayuda para ser trasladados y el uso del vehículo identificado. Estos datos, analizados en conjunto con las pericias y registros fílmicos, permitieron trazar una línea temporal continua, desde la llegada al domicilio de la víctima hasta la huida.
Según la resolución, todas las pruebas coinciden en ubicar a los imputados en la escena del hecho, en el mismo rango horario y utilizando el mismo medio de movilidad, lo que reforzó la decisión de dictar el procesamiento de ambos
Situación procesal
Con este pronunciamiento, la Justicia concluyó que existen elementos suficientes para sostener la acusación en esta etapa del proceso. Los imputados permanecen procesados y a disposición del Juzgado, mientras la causa continúa su curso hacia las instancias posteriores.
La resolución subraya que el cúmulo probatorio reunido permite reconstruir con precisión lo ocurrido durante la madrugada del 1° de enero y vincular de manera directa a los acusados con el homicidio de Pablo Rufino, ocurrido en un contexto de violencia extrema durante un intento de robo.