
El intendente Pablo Grasso y la secretaria de Gobierno Sara Delgado mantuvieron una reunión con Esteban Bayer, hijo de Osvaldo Bayer, y con la exsecretaria de Derechos Humanos de Santa Cruz, Nadia Astrada, para analizar el ataque perpetrado contra el monumento al historiador y periodista, erigido en homenaje a los obreros fusilados en la Patagonia Rebelde. Acordaron seguir trabajando en conjunto por la restitución del monumento y el fortalecimiento de la Memoria de todos los santacruceños.

Tras la reunión, Esteban Bayer afirmó: "Nos llevamos de la conversación con el intendente la idea de seguir peleando en conjunto y el compromiso de que, si destrozaron un monumento, van a crecer 100 más, para que todos puedan conocer no solo la historia de la Patagonia Rebelde, sino también la figura de Osvaldo como historiador, periodista y militante de las causas justas". En este sentido, remarcó que, a una semana de los destrozos, "no hubo ni un contacto del Gobierno Nacional, ni disculpas, tampoco de Vialidad Nacional ni del Gobierno Provincial. Pasó una semana y no hay nada, no hubo contactos para saber cómo seguimos ni qué pasa con el resto del monumento o qué planes tienen".
En este contexto, Bayer fue contundente al afirmar: "No fue solo un atentado contra la imagen de Osvaldo Bayer, sino contra la cultura, la memoria de Santa Cruz y la historia de la Patagonia. Ese monumento era un homenaje de la sociedad a Osvaldo. Es un ataque que involucra a muchos sectores de la comunidad y lo que hicieron fue algo premeditado, planificado".

Bayer expresó el profundo dolor que sintió al ver las imágenes del ataque: "El video que vio todo el mundo fue desgarrador. Ver cómo una pala mecánica, que en realidad se usa para construir, era utilizada para destrozarle la cabeza a mi padre me hizo sentir como en los peores tiempos de la dictadura. Pensé: no puede ser que en una sociedad democrática puedan suceder estas cosas".