Mónica Guido fue una de las mujeres más conocidas y deseadas de la argentina durante las décadas del 80 y del 90. Su trabajo en cine y televisión con Alberto Olmedo, Jorge Porcel, Emilio Disi y Guillermo Francela le dieron una popularidad inmensa. Sin embargo, con los años se fue alejando del medio y su presente es realmente muy difícil.
La actriz y exvedette de 64 años lleva más de tres semanas internada en el Hospital Fernández, en estado de sedación permanente y allí recibe tratamiento para diferentes enfermedades crónicas que afectan su salud desde hace más de una década.
Según contó Ángel de Brito en LAM, su cuadro incluye una enfermedad mixta del tejido conectivo, síndrome de Raynaud severo y fibromialgia. Estas afecciones le provocan fuertes dolores y limitan seriamente su movilidad. Además, recibe morfina para controlar el dolor y antibióticos por vía intravenosa para tratar las complicaciones infecciosas.
A este panorama se suma un problema óseo en la rodilla izquierda que agravó sus dificultades para caminar y la obligó a utilizar una silla de ruedas. Su estado requiere atención médica permanente y, por el momento, no hay una fecha prevista para el alta.
Los problemas de salud que cambiaron su vida
Los problemas de salud de Mónica Guido comenzaron a complicarse hace más de una década. En 2014 sufrió una lesión en un hombro que derivó en una tendinitis severa. Se sometió a una cirugía para intentar recuperarse, pero los resultados no fueron los esperados y quedó con secuelas que afectaron su independencia.
Los dolores crónicos empezaron a limitarla en su día a día pero sobre todo en su trabajo. Una de sus últimas apariciones televisivas fue en 2005, cuando participó en un episodio de Casados con hijos pero al no poder aceptar propuestas, tuvo que buscar otras alternativas para ganarse la vida. Ahora, Guido pelea por salir de la internación y volver a su casa.