Estados Unidos abrió la posibilidad de ampliar el financiamiento para proyectos de minería, energía e infraestructura en Argentina, más allá del marco de hasta US$7.000 millones anunciado en septiembre. La iniciativa contempla la participación de distintos organismos estadounidenses y podría incorporar recursos de una oficina estratégica vinculada al área de Defensa, en medio de la búsqueda de inversiones para sectores clave de la economía.
La alternativa fue planteada durante la reciente visita de una delegación de funcionarios norteamericanos al país. En ese contexto, Katrien Hinderdael, directora y coordinadora interina de la Asociación para la Infraestructura y la Inversión Global del Departamento de Estado, aseguró que las conversaciones ya contemplan un volumen potencial superior al acuerdo original.
“Ya estamos hablando de más que eso”, expresó la funcionaria al referirse al esquema de financiamiento del Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos (EXIM). Sin embargo, no anunció una cifra adicional ni confirmó nuevos fondos comprometidos.
El acuerdo bilateral presentado el 23 de septiembre contempla movilizar hasta US$7.000 millones hasta 2027 para proyectos vinculados con minerales críticos, seguridad energética, modernización de redes eléctricas, conectividad digital y tecnologías avanzadas.
La DFC analiza una veintena de proyectos argentinos
Uno de los organismos que podría tener un papel central en la iniciativa es la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC), que, según información publicada sobre las negociaciones, tiene aproximadamente 20 proyectos argentinos bajo evaluación.
Entre las alternativas analizadas figura un préstamo corporativo para Vista Energy, destinado a respaldar sus operaciones en Vaca Muerta. La documentación preliminar contempla el financiamiento de actividades como el alquiler de equipos de perforación, la apertura de nuevos pozos y los trabajos de terminación de pozos existentes.
Hasta el momento, no se difundieron el monto ni el plazo del posible crédito, y la documentación disponible no acredita una aprobación definitiva.
También existen conversaciones con Pampa Energía en torno al proyecto de líquidos del gas natural (NGL) de Transportadora de Gas del Sur (TGS). La iniciativa busca procesar componentes del gas extraído de Vaca Muerta y facilitar su exportación desde Bahía Blanca.
La eventual participación de la DFC podría incluir préstamos, inversiones de capital, seguros contra riesgos políticos y asistencia para desarrollar proyectos. Estas herramientas ofrecen alternativas de financiamiento para iniciativas que requieren grandes inversiones y plazos prolongados.
El Corredor Andes-Atlántico y las obras estratégicas
Las negociaciones se desarrollan dentro del Corredor Andes-Atlántico, una iniciativa presentada por ambos países en septiembre que busca conectar las regiones mineras del noroeste argentino y los recursos energéticos de Vaca Muerta con los puertos del Atlántico.
Entre las áreas identificadas como prioritarias aparecen las líneas ferroviarias Belgrano, San Martín y Urquiza, las conexiones de carga entre Vaca Muerta y Bahía Blanca, los puertos de la Hidrovía y las redes de transmisión eléctrica.
El plan también contempla oportunidades en infraestructura digital, como la modernización de la fibra óptica de Arsat, los cables submarinos, la conectividad satelital y el desarrollo de centros de datos para inteligencia artificial.
Otro proyecto relevante es Argentina LNG, impulsado por YPF, ENI y XRG. En este caso, EXIM presentó una propuesta indicativa y no vinculante de hasta US$6.000 millones para financiar bienes y servicios estadounidenses necesarios para el desarrollo de la iniciativa. La operación todavía está sujeta a la aprobación final del organismo y al cumplimiento de sus condiciones.
La posible participación de fondos vinculados a Defensa
Una de las novedades de las conversaciones es la posibilidad de incorporar a la Oficina de Capital Estratégico del área de Defensa estadounidense. Según explicó Hinderdael, esta dependencia cuenta con una capacidad de préstamos de hasta US$100.000 millones a escala global para fortalecer cadenas de suministro de minerales críticos considerados esenciales para la seguridad de Estados Unidos.
La funcionaria aclaró que esos recursos no están asignados a Argentina, pero señaló que podrían considerarse para proyectos que requieran grandes volúmenes de capital y coincidan con los intereses estratégicos de ambos países.
La incorporación de estos fondos ampliaría las alternativas disponibles para financiar desarrollos mineros y energéticos, aunque su utilización dependerá de las evaluaciones correspondientes y de las decisiones de las autoridades estadounidenses.
La competencia con China y las condiciones para acceder al financiamiento
La estrategia también está vinculada con la disputa entre Washington y Beijing por el acceso a recursos naturales, tecnología e infraestructura considerada estratégica.
La iniciativa de EXIM para fortalecer las cadenas de suministro establece condiciones destinadas a reducir la dependencia estadounidense de China. Entre ellas, contempla restricciones para proyectos controlados por entidades chinas o que dependan de tecnología de ese país, además de criterios relacionados con el destino de la producción.
En determinados casos, los proyectos pueden acceder a financiamiento si garantizan el abastecimiento de minerales críticos al mercado estadounidense. Hinderdael mencionó como ejemplo la posibilidad de vender litio a una planta de procesamiento ubicada en Estados Unidos.
La funcionaria también ofreció asistencia técnica y recursos no reembolsables para estudios de factibilidad, evaluaciones ambientales, planificación de infraestructura eléctrica y análisis de proyectos mineros.
El costo del crédito aumenta el interés por la financiación externa
Las conversaciones se producen en un contexto internacional de tasas de interés elevadas, que encarece el acceso al financiamiento para gobiernos y empresas. Esta situación llevó a algunas compañías argentinas a postergar emisiones de deuda en los mercados internacionales.
En ese escenario, los préstamos y las garantías de organismos estadounidenses podrían ayudar a sostener inversiones que requieren grandes desembolsos y aportar divisas a la economía mediante la ejecución de proyectos.
Según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) citados en los informes sobre el sector, hasta septiembre las empresas y provincias habían colocado deuda por unos US$23.600 millones, entre emisiones locales y externas, y liquidado aproximadamente US$19.000 millones en el mercado cambiario.
La posibilidad de acceder a nuevas fuentes de financiamiento adquiere relevancia para el Gobierno de Javier Milei, que busca consolidar inversiones en energía, minería e infraestructura y fortalecer su relación económica con Estados Unidos.
No obstante, el alcance concreto de esa asistencia todavía está en etapa de definición: el marco de US$7.000 millones ya fue anunciado, pero los proyectos individuales deberán superar sus respectivas evaluaciones y las eventuales ampliaciones aún no tienen un monto confirmado.