Ocho años después de aquella histórica final entre River y Boca, un recuerdo de la definición disputada en Madrid volvió a aparecer en el Santiago Bernabéu. Esta vez, de una manera muy particular y de la mano de Alejandro Domínguez.
El presidente de la Conmebol se encontró con Florentino Pérez en el marco de la Copa Intercontinental Sub-20, que el Real Madrid le ganó 3-1 a Santiago Wanderers, y aprovechó la ocasión para entregarle un presente que tenía un significado especial.
Domínguez recordó que el presidente del Real Madrid había tenido un papel clave en 2018, cuando el Bernabéu fue elegido como escenario para la definición de la Libertadores entre River y Boca, luego de que el partido de vuelta fuera suspendido en Argentina.
Un recuerdo de aquella final en Madrid
Tras el 2-2 de la ida en La Bombonera, la revancha debía disputarse en el Monumental. Sin embargo, el ataque al micro de Boca antes del encuentro provocó la suspensión y la posterior decisión de trasladar la definición fuera del país.
Conmebol eligió finalmente el Santiago Bernabéu como sede del partido que terminó consagrando a River, tras imponerse 3-1 en tiempo suplementario.
En aquel contexto, Domínguez había obsequiado a Florentino Pérez una réplica de la Copa Libertadores. Ahora, años después, decidió volver a recordar aquel episodio con un presente muy particular.
“Como no me aceptaste la grande, ya que la dejaste en el museo, te entrego la pequeña con la medalla del campeón”, le explicó el dirigente paraguayo.
El regalo incluía una réplica en miniatura de la Copa Libertadores acompañada por la medalla que recibió River tras ganar la final ante Boca en Madrid.
Más regalos entre los presidentes
El homenaje no terminó allí. Domínguez también le entregó a Pérez réplicas de las cuatro competencias de clubes que organiza la Conmebol: Copa Libertadores, Copa Sudamericana, Recopa y Copa América.
Además, le obsequió una camisa confeccionada con una tela típica de Paraguay y unos gemelos con el escudo del Real Madrid.
Florentino Pérez, por su parte, le devolvió el gesto con una camiseta del conjunto español con el número 1 y el apellido Domínguez en la espalda.
El encuentro volvió a unir, ocho años después, a dos protagonistas de aquella definición que quedó marcada para siempre en la historia de la Copa Libertadores.