El Partido Liberal (PL) de Brasil reconoció este lunes la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje presidencial, aunque mantuvo sus cuestionamientos sobre el desarrollo de la votación. La postura fue comunicada por el titular de la fuerza, Valdemar Costa Neto, quien aceptó el resultado proclamado por el Tribunal Superior Electoral (TSE), pero evitó felicitar al presidente reelecto.
En un comunicado, el dirigente sostuvo: “Reconocemos el resultado presidencial, proclamado por el Tribunal Superior Electoral, pero entendemos que los cuestionamientos planteados deben aclararse debidamente en un debate político equilibrado y democrático”. Además, cuestionó el gasto del Gobierno federal en beneficios sociales antes de las elecciones, al considerar que pudo haber influido en las condiciones de la competencia electoral. Sin embargo, no presentó cifras ni señaló irregularidades concretas en relación con esos desembolsos.
El reconocimiento del partido contrastó con la postura inicial de Flávio Bolsonaro, quien el domingo había anunciado que recurriría a la Justicia para solicitar la anulación del balotaje. El senador cuestionó la decisión judicial de extender el horario de votación hasta las 19, adoptada ante dificultades vinculadas al transporte de electores. No obstante, las informaciones difundidas tras los comicios señalaron que ambas campañas habían planteado problemas de esa naturaleza.
Este lunes, el candidato derrotado modificó su planteo y anunció que buscará la revocación de la fórmula presidencial de Lula y su vicepresidente, Geraldo Alckmin, por presunto abuso de poder político y económico. La estrategia apunta a cuestionar medidas del Gobierno durante la campaña y otras actuaciones que considera irregulares, en lugar de insistir directamente con la anulación de toda la elección.
La disputa judicial ya tenía antecedentes: la campaña de Flávio Bolsonaro había presentado distintas acciones ante el TSE por presuntas irregularidades vinculadas al uso de recursos públicos y otras cuestiones electorales. Hasta el momento, según la información difundida, no había una resolución definitiva sobre esas presentaciones. Mientras tanto, Lula fue proclamado vencedor con el 51,79% de los votos válidos, frente al 48,21% obtenido por Flávio Bolsonaro, una diferencia superior a los cuatro millones de sufragios.