Estudiantes de La Plata protagonizó una noche histórica en el Maracaná y consiguió una clasificación inolvidable a la final de la Copa Libertadores 2026. El equipo dirigido por Alexander Medina eliminó a Flamengo por 4-2 en la definición por penales, después de igualar 0-0 en los 90 minutos, y quedó a un paso de conquistar su quinta corona continental.
El Pincha volvió a demostrar que su historia en la máxima competencia sudamericana no es casualidad. Frente a uno de los planteles más poderosos del continente, el conjunto argentino mostró personalidad, inteligencia táctica y una enorme fortaleza colectiva, incluso cuando debió afrontar buena parte del segundo tiempo con un futbolista menos.
Casi dos décadas después de su última consagración, Estudiantes tendrá una nueva oportunidad de levantar el trofeo. Su próximo desafío será frente a Palmeiras, en el estadio Centenario de Montevideo, donde buscará escribir otra página dorada de su historia.
Un Estudiantes que no se intimidó ante Flamengo
Lejos de adoptar una postura defensiva desde el comienzo, Estudiantes salió al Maracaná decidido a disputarle el protagonismo a Flamengo.
Alexander Medina apostó por un esquema 4-4-2 que le permitió mantener el orden en el mediocampo y generar situaciones de peligro durante la primera mitad.
Con Baltasar Rodríguez y Joaquín Tobio Burgos como piezas importantes para equilibrar el funcionamiento del equipo, el conjunto platense logró neutralizar gran parte del potencial ofensivo brasileño.
La apuesta por Marcos Rojo en el lateral izquierdo también resultó significativa, ya que el experimentado defensor ocupó una posición en la que no actuaba habitualmente desde su etapa en la Selección Argentina.
El Pincha contó con oportunidades claras para abrir el marcador. Una de ellas tuvo como protagonista al propio Rojo, quien estuvo cerca de convertir, pero se encontró con una gran intervención de Agustín Rossi.
Poco después, Baltasar Rodríguez sacó un potente remate desde afuera del área que Rossi alcanzó a desviar antes de que la pelota impactara en el palo izquierdo.
Flamengo, por su parte, tuvo dificultades para generar peligro. Samuel Lino y Jorge Carrascal fueron controlados por la defensa visitante, mientras que Pedro y Lucas Paquetá no consiguieron desequilibrar.
La superioridad colectiva de Estudiantes quedó reflejada en un dato contundente: Flamengo terminó el primer tiempo sin remates al arco.
La expulsión que puso a prueba el carácter del Pincha
El desarrollo del encuentro cambió cuando Baltasar Rodríguez recibió su segunda tarjeta amarilla y dejó a Estudiantes con diez futbolistas.
La expulsión obligó al conjunto argentino a afrontar aproximadamente 40 minutos en inferioridad numérica, en un escenario donde cualquier desconcentración podía resultar determinante.
Sin embargo, el equipo de Alexander Medina mostró una notable capacidad para reorganizarse y resistir los intentos de Flamengo.
El entrenador tuvo un papel fundamental en ese momento. Lejos de realizar modificaciones apresuradas, confió en la experiencia y la inteligencia de sus jugadores para sostener el funcionamiento colectivo.
La respuesta fue positiva. Estudiantes mantuvo el orden defensivo, cerró los espacios y consiguió que la superioridad numérica del conjunto brasileño no se tradujera en situaciones claras de gol.
La experiencia de futbolistas como Marcos Rojo, Leandro González Pírez, Guido Carrillo y Fernando Muslera resultó determinante para afrontar los momentos de mayor exigencia.
Fernando Muslera, el héroe de una noche inolvidable
Con el marcador igualado y la serie sin diferencias después de los dos partidos, la clasificación debió resolverse desde los doce pasos.
Allí apareció Fernando Muslera, quien a sus 40 años se convirtió en el gran protagonista de una definición histórica para Estudiantes.
El arquero uruguayo fue decisivo en la tanda que terminó con victoria del Pincha por 4-2 y dejó sin posibilidades a un Flamengo que llegaba como uno de los grandes candidatos al título.
La definición también tuvo otro protagonista experimentado: José Sosa, quien ingresó sobre el cierre del partido y se encargó de ejecutar el primer penal del conjunto argentino.
La experiencia de ambos futbolistas terminó siendo una de las grandes fortalezas del equipo en el momento de máxima tensión.
Para Estudiantes, además, la victoria tuvo un significado especial: consiguió superar al mismo rival que lo había eliminado por penales en la edición anterior de la Copa Libertadores.
Alexander Medina y la fortaleza de un equipo que sueña con la gloria
Más allá de las actuaciones individuales, una de las principales claves de la clasificación fue el funcionamiento colectivo que consiguió consolidar Alexander Medina.
Estudiantes demostró que puede competir frente a rivales de enorme jerarquía sin renunciar a su identidad, combinando intensidad, orden defensivo y personalidad para afrontar situaciones adversas.
El entrenador logró que sus futbolistas mantuvieran la concentración incluso después de la expulsión, evitando que Flamengo aprovechara la superioridad numérica.
La solidez defensiva, el sacrificio de los mediocampistas y la experiencia de los referentes terminaron construyendo una actuación que quedará entre las más recordadas por los hinchas del Pincha.
Estudiantes buscará su quinta Copa Libertadores ante Palmeiras
La clasificación desató una enorme celebración entre los más de 4.000 simpatizantes de Estudiantes que acompañaron al equipo en el Maracaná.
Ahora, el conjunto platense volverá a disputar una final de la Copa Libertadores con la posibilidad de conquistar su quinto título continental, después de las consagraciones de 1968, 1969, 1970 y 2009.
El rival será Palmeiras, que consiguió su clasificación luego de eliminar a Fluminense en las semifinales.
La definición se disputará en el histórico estadio Centenario de Montevideo, un escenario emblemático del fútbol sudamericano.
Estudiantes ya consiguió una hazaña en Brasil, pero su objetivo es todavía mayor: volver a levantar la Copa Libertadores y sumar una nueva estrella a su extraordinaria historia internacional.