El candidato de la derecha Flávio Bolsonaro, ganador de la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, sumó este miércoles nuevos respaldos políticos de cara al balotaje del 25 de octubre, en el que enfrentará al presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El Republicanos y el Partido Novo anunciaron oficialmente que apoyarán al senador del Partido Liberal (PL) en la segunda vuelta. Los dos movimientos se produjeron durante la misma jornada y fortalecieron la estrategia de Flávio para ampliar su base electoral y parlamentaria.
El presidente nacional de Republicanos, Marcos Pereira, comunicó la decisión en Brasilia y afirmó: “Venimos a anunciar que el Republicanos apoyará a Flávio Bolsonaro para presidente”. Durante el acto también estuvieron presentes el gobernador reelecto de São Paulo, Tarcísio de Freitas, y otros dirigentes de la fuerza.
La decisión representa un cambio respecto de la primera vuelta, cuando Republicanos había optado por mantenerse neutral. Según la prensa brasileña, Tarcísio de Freitas tuvo un papel central en las negociaciones para acercar al partido a la candidatura de Flávio.
El apoyo del Partido Novo
Horas antes, el Partido Novo también había oficializado su respaldo a Flávio. El anuncio fue realizado por su presidente, Eduardo Ribeiro, quien apareció junto al candidato en Brasilia.
Con esta definición, Novo se sumó al grupo de fuerzas de derecha y centroderecha que decidieron alinearse con el candidato del PL para la segunda vuelta. La decisión también reforzó el respaldo político que ya había expresado Romeo Zema, exgobernador de Minas Gerais y candidato presidencial del partido, quien quedó fuera de la segunda vuelta.
El apoyo partidario tiene además una dimensión parlamentaria. Flávio consiguió un fuerte crecimiento del PL en las elecciones legislativas y su espacio tendrá una presencia mucho mayor en el Congreso a partir de 2027. El partido pasó de 15 a 28 senadores y de 98 a 121 diputados, convirtiéndose en la principal fuerza individual de ambas cámaras.
Flávio ya había sumado a União Brasil y PP
Los nuevos respaldos se producen después de que la Federación União Progressista, integrada por União Brasil y Progressistas (PP), anunciara el martes su apoyo a Flávio para el balotaje.
La decisión fue tomada por unanimidad y supone un respaldo de peso debido a la presencia de ambas fuerzas en el Congreso. En un comunicado, la federación sostuvo que Flávio representa una alternativa para “modernizar la gestión, equilibrar las fuerzas políticas y reorganizar la economía de Brasil”.
Así, en apenas unos días, el candidato del PL consiguió ampliar de manera considerable su red de alianzas entre partidos de derecha y centroderecha.
También recibió el apoyo de Caiado y Zema
A los respaldos partidarios se sumaron los de dos excandidatos presidenciales que participaron de la primera vuelta.
El exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado, del Partido Social Democrático (PSD), anunció el martes su apoyo a Flávio. Caiado había terminado en el quinto lugar con el 2,18% de los votos y apareció junto al candidato del PL en un acto en Goiânia.
También había expresado su respaldo Romeu Zema, exgobernador de Minas Gerais y candidato del Novo, quien obtuvo el 0,27% de los votos en la primera vuelta.
En cambio, quienes quedaron en el tercer y cuarto lugar, Augusto Cury y Renan Santos, decidieron no apoyar formalmente a ninguno de los dos candidatos que competirán el 25 de octubre.
Cómo quedó la primera vuelta
Flávio Bolsonaro terminó primero en la primera vuelta con el 47,03% de los votos válidos, mientras que Lula da Silva obtuvo el 45,16%. La diferencia fue de aproximadamente 2,3 millones de votos, en una elección mucho más ajustada de lo que habían anticipado varias encuestas.
La segunda vuelta se disputará el 25 de octubre y determinará quién asumirá la Presidencia de Brasil para el próximo período.
El escenario supone ahora un desafío diferente para ambos candidatos. Mientras Flávio busca consolidar el voto conservador y sumar a los electores de los candidatos derrotados, Lula intenta ampliar su base y recuperar terreno entre quienes no participaron de la primera vuelta o todavía no definieron su voto.
Una campaña marcada por el Congreso
El resultado legislativo de la primera vuelta también se convirtió en un factor central de la disputa presidencial. El avance del PL y de otras fuerzas conservadoras dejó configurado un Congreso más inclinado hacia la derecha.
Flávio utilizó ese escenario para argumentar que un eventual gobierno suyo tendría mejores condiciones para impulsar reformas. Entre sus propuestas aparecen modificaciones de la Constitución, reformas del Poder Judicial, cambios en la legislación penal y el fin de la reelección presidencial.
El candidato afirmó incluso que pretende utilizar la nueva composición parlamentaria para “cambiar la Constitución” y “redemocratizar” Brasil. Este miércoles, sin embargo, debió aclarar que las modificaciones que impulsa deberían realizarse mediante los mecanismos previstos por la propia Carta Magna.
En paralelo, Flávio volvió a colocar a su padre, Jair Bolsonaro, en el centro de su campaña. Aseguró que, si gana las elecciones, gobernará “al lado” de su padre, quien cumple arresto domiciliario y fue condenado a 27 años de prisión por su participación en un intento de golpe de Estado.
Con el respaldo de Republicanos, Novo, União Brasil y PP, sumado al de dirigentes como Caiado, Zema y Tarcísio de Freitas, Flávio Bolsonaro llega al tramo decisivo del balotaje en Brasil con una alianza de derecha cada vez más amplia. Del otro lado, Lula enfrenta el desafío de transformar sus 45,16% de la primera vuelta en una mayoría capaz de revertir la ventaja obtenida por su rival.