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Nacional

El Niño se fortalece, pero las lluvias no llegan a Argentina y crece la incertidumbre para la primavera

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El Niño ya está instalado y continúa mostrando una señal fuerte en el océano Pacífico ecuatorial, pero su comportamiento sobre la Argentina todavía no coincide con lo que se esperaba inicialmente. Mientras las aguas del Pacífico mantienen un marcado calentamiento, buena parte del país atraviesa un período con precipitaciones inferiores a las previstas para esta etapa del año.
El fenómeno forma parte del ENOS (El Niño-Oscilación del Sur), un patrón climático que surge de la interacción entre el océano y la atmósfera tropical. Durante una fase de El Niño, las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial se encuentran más cálidas de lo normal y se producen cambios en los vientos y en la circulación atmosférica que pueden alterar el régimen de lluvias y temperaturas a miles de kilómetros de distancia.


En septiembre, el Servicio Meteorológico Nacional confirmó que las condiciones del ENOS correspondían a una fase cálida o El Niño. El organismo señaló que el calentamiento se mantiene en el Pacífico ecuatorial, con los mayores valores hacia el este, cerca de la costa sudamericana, acompañado por un debilitamiento de los vientos alisios en la región central. Para el trimestre septiembre-octubre-noviembre de 2026, los modelos indicaron una probabilidad del 100% de continuidad del fenómeno, con una intensidad prevista entre fuerte y muy fuerte.
La NOAA, por su parte, también describió durante septiembre un fortalecimiento importante del episodio. Su Centro de Predicciones Climáticas registró anomalías de temperatura superiores a 3 °C en sectores del Pacífico ecuatorial oriental, mientras que el índice Niño-3.4 alcanzó 1,8 °C en agosto. El organismo estimó entonces una probabilidad superior al 90% de que el evento alcanzara una intensidad muy fuerte durante el otoño y el invierno del hemisferio norte.
El IRI, de la Universidad de Columbia, también señaló que el episodio continuaba intensificándose. Según su actualización del 21 de septiembre, el índice Niño-3.4 llegó a 2,52 °C en agosto y alcanzó alrededor de 3 °C durante la semana del 16 de septiembre, una señal que ubicaba al evento entre los episodios más intensos observados en los últimos años.


Sin embargo, la intensidad del calentamiento en el Pacífico no se está traduciendo automáticamente en las precipitaciones sobre la Argentina. Un análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario advirtió que septiembre terminó con lluvias por debajo de los valores históricos en buena parte de la región central y que el impacto esperado de El Niño todavía no se está manifestando de manera clara.
El consultor Alfredo Elorriaga, de la Guía Estratégica para el Agro, explicó que uno de los factores que estarían interfiriendo es una circulación persistente de aire frío de origen polar proveniente de la Patagonia. Ese patrón, según señaló, dificulta el avance de humedad desde el norte hacia el centro del país. A esto se suma una anomalía fría sobre el Atlántico, cerca de la desembocadura del Río de la Plata, que tampoco favorece el ingreso de humedad.
Esto permite entender por qué El Niño puede ser intenso y, al mismo tiempo, no producir exactamente los efectos esperados en una región determinada. La respuesta climática depende de la interacción entre múltiples patrones oceánicos y atmosféricos, por lo que el fenómeno no funciona como un mecanismo automático que garantice un determinado volumen de lluvias en todo el territorio.
Cambian las proyecciones sobre su intensidad
A esta situación se sumó una modificación en los pronósticos sobre la evolución del fenómeno. De acuerdo con el análisis de la BCR, las estimaciones sin corregir para la intensidad de El Niño habían llegado a 4,26 °C en julio, rondaron los 4 °C en agosto y descendieron hasta 3,25 °C en septiembre.
También se modificaron los valores corregidos utilizados para las proyecciones. Para el trimestre octubre-noviembre-diciembre se había trabajado inicialmente con un escenario de El Niño fuerte a muy fuerte, con un pico estimado de 2,4 °C en diciembre. La actualización redujo ese máximo a 2 °C.
El cambio no significa que el fenómeno haya desaparecido ni que haya dejado de ser intenso. De hecho, los principales centros climáticos continúan proyectando un El Niño muy fuerte durante buena parte de 2026. Lo que comienza a modificarse es la magnitud del pico que algunos modelos habían anticipado meses atrás.
La diferencia entre ambos escenarios es relevante porque la intensidad de El Niño influye en la forma y magnitud de sus posibles impactos climáticos. Por eso, a medida que ingresan nuevas observaciones del Pacífico, los modelos ajustan sus pronósticos y vuelven a calcular el escenario esperado para los meses siguientes.
Un fenómeno que todavía puede cambiar el escenario climático
El Niño suele alcanzar sus mayores niveles de intensidad entre la primavera y el verano del hemisferio sur, aunque su evolución exacta no puede determinarse solamente a partir de la temperatura superficial del Pacífico. Los meteorólogos también observan los vientos, la presión atmosférica, las temperaturas subsuperficiales y otros patrones que permiten evaluar cómo evoluciona el sistema océano-atmósfera.
Por eso, las próximas semanas serán importantes para determinar si la señal actual se consolida o si continúa moderándose. El Servicio Meteorológico Nacional mantiene, por ahora, la previsión de continuidad de El Niño durante el trimestre septiembre-octubre-noviembre, mientras que otros organismos internacionales siguen considerando que el episodio tendrá una intensidad excepcional.
El escenario que se abre para la primavera argentina es, entonces, especialmente dinámico: el Pacífico permanece muy cálido, El Niño continúa activo y las señales atmosféricas asociadas al fenómeno siguen presentes, pero otros patrones están modificando su expresión sobre el país.
La gran incógnita será determinar cuánto de la enorme energía acumulada en el Pacífico terminará trasladándose al clima argentino. Por ahora, el fenómeno está instalado y es fuerte, pero su impacto sobre las lluvias todavía no responde de manera uniforme a lo que anticipaban las primeras proyecciones.

Fuente: DIARIO PANORAMA
Clima Niño Fortalece lluvias Argentina
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