El titular de la Secretaría de Estado estadounidense, Marco Rubio, calificó como "sumamente grave" el presunto intento de atentado terrorista contra una instalación militar británica utilizada por Estados Unidos e indicó que intervino un "agente extranjero".
Cinco personas acusadas de conspirar para ejecutar un ataque en cercanías de la instalación militar Fairford, empleada por Washington para operaciones bélicas contra Irán, fueron detenidas y luego puestas en libertad.
El funcionario de Donald Trump adelantó: "Hay muchas más noticias que saldrán en los próximos días". Y manifestó sorpresa por la liberación de los detenidos: “Yo no habría hecho eso. Sabemos todo sobre ellos. Nosotros no los habríamos dejado en libertad”.
Los sospechosos son ciudadanos británicos de entre 23 y 25 años, que residen en Londres, según la policía antiterrorista, que aún indaga si un "Estado extranjero" podría estar involucrado en un presunto complot para colocar una bomba en la instalación militar de Fairford.
Su liberación "no significa que la investigación haya terminado", señaló Laurence Taylor, el jefe de esa unidad policial.
Además, sostuvo que se encuentran investigando las hipótesis posibles, entre las que se encuentran la posible participación de un gobierno extranjero en el ataque.
La Policía recibió un aviso sobre tres vehículos sospechosos que se dirigían hacia RAF Fairford, cuando una granjera de la zona llamó también tras detectar las furgonetas blancas y un grupo de hombres encapuchados, después de no recibir respuesta de la Policía del Ministerio de Defensa encargada de la base.
Los tres vehículos fueron examinados con apoyo de especialistas, pero según los medios no se encontraron explosivos viables.
Teherán descartó cualquier conexión con el supuesto complot para ejecutar un ataque terrorista próximo a una instalación militar británica utilizada por Washington.
La representación diplomática iraní en Londres rechazó "de manera categórica" mediante su perfil en X aquello que calificó de "conjeturas sin fundamento y de intención maliciosa, que procuran implicar a Irán" en la situación, y manifestó que "solo logrará potenciar el discurso de rechazo a Irán en el Reino Unido".