El juicio que busca determinar las responsabilidades por la muerte de Diego Maradona ingresó en su tramo final tras cinco meses de debate en los tribunales de San Isidro. En esta etapa comenzaron a declarar los testigos convocados por las defensas, mientras los alegatos tienen previsto comenzar el 29 de septiembre.
Este jueves declaró el psiquiatra y especialista en medicina legal Aníbal Areco, convocado por la defensa de Agustina Cosachov, quien cuestionó algunas de las conclusiones de la Junta Médica y sostuvo que el fallecimiento del exfutbolista se produjo como consecuencia de una descompensación cardíaca.
Durante su exposición, Areco puso el foco en el estado de salud que atravesaba Maradona y señaló que presentaba un trastorno por consumo problemático de sustancias y un cuadro de alcoholismo crónico.
Uno de los principales puntos de su declaración estuvo relacionado con la medicación suministrada por Cosachov. Según el especialista, las dosis de los medicamentos psiquiátricos eran correctas para el cuadro que presentaba Maradona y se encontraban dentro de un rango terapéutico seguro.
El perito sostuvo que esos fármacos no provocaban cardiotoxicidad y que no era esperable que generaran complicaciones cardíacas en las cantidades indicadas. También explicó que, en la práctica psiquiátrica habitual, no necesariamente se realizan estudios cardiológicos o de laboratorio antes de administrar este tipo de medicación, debido al margen de seguridad de las dosis utilizadas.
Otro de los argumentos expuestos durante la jornada estuvo relacionado con la internación de Maradona en la Clínica Olivos, donde había permanecido internado días antes de su muerte. Areco señaló que durante esa etapa estuvo monitoreado y que no se detectaron problemas cardíacos que justificaran la indicación de medicación específica para el corazón, motivo por el cual fue externado sin ese tipo de tratamiento.
El especialista también fue consultado sobre las capacidades mentales de Maradona al momento de los hechos. De acuerdo con la documentación que analizó para elaborar su informe, sostuvo que el exjugador estaba en condiciones de tomar decisiones, pese a que había atravesado algunos episodios puntuales de confusión.
Ante una pregunta del fiscal Patricio Ferrari sobre el motivo por el cual Maradona no había firmado su propia acta de externación, Areco respondió que no era necesario que lo hiciera.
Respecto de la internación domiciliaria en la que finalmente murió Maradona, el psiquiatra consideró que el abordaje adecuado para su cuadro debía incluir tratamiento psicofarmacológico y psiquiátrico, además de atención clínica, neurológica y enfermería especializada.
En ese esquema, explicó que Cosachov tenía a su cargo el seguimiento psiquiátrico y psicotécnico, mientras que los aspectos vinculados con la atención clínica durante la internación domiciliaria correspondían a la empresa de medicina prepaga contratada para brindar el servicio.
La declaración se produjo mientras el juicio atraviesa su última etapa. Las defensas presentaron un listado final de seis testigos, que deberán declarar antes del comienzo de los alegatos, instancia que marcará el cierre del debate oral por la muerte de Maradona.