Platense perdió 2-0 ante Fluminense en el Maracaná por la ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores y quedó muy complicado de cara a la revancha. El equipo de Martín Palermo pagó caro sus errores defensivos en el primer tiempo y ahora deberá ganar por dos goles en Vicente López para llevar la serie a los penales o por una diferencia mayor para conseguir la clasificación directa.
El planteo del Calamar no fue necesariamente el principal problema. Palermo apostó por un 4-4-2, cedió la iniciativa y buscó lastimar de contra, una estrategia lógica teniendo en cuenta el escenario y la jerarquía del rival. Sin embargo, Platense no estuvo atento en momentos determinantes y terminó concediendo dos goles que podrían haberse evitado.
Fluminense aprovechó cada una de esas desatenciones. En el primer tanto, Ganso presionó a Gastón Togni luego de un córner a favor de Platense, recuperó la pelota y Hulk encontró a Nonato, quien quedó con mucho espacio para correr y definir ante la salida de Juan Pablo Cozzani. Poco después, otra falla en la marca permitió que Ganso recibiera dentro del área y asistiera a Hulk para el 2-0.
El resultado pudo haber sido todavía más duro, pero Platense mostró otra actitud durante el complemento. Sin Ganso en cancha, el conjunto brasileño perdió parte de su claridad y el Calamar consiguió adelantarse, especialmente a partir de los cambios realizados por Palermo. El equipo argentino tuvo algunas aproximaciones, aunque no logró encontrar el descuento que le permitiera llegar con mejores perspectivas a la revancha.
Más allá del resultado, la campaña de Platense en la Libertadores continúa siendo histórica. El conjunto de Vicente López se ganó el derecho a disputar el torneo tras consagrarse campeón del fútbol argentino, avanzó de la fase de grupos y eliminó a Coquimbo Unido en los octavos de final mediante una definición por penales.
Ahora, el desafío será mucho mayor. Platense deberá ganar por dos goles en Vicente López para llevar la serie a los penales, mientras que una victoria por tres o más tantos le permitirá meterse directamente en las semifinales. El Calamar quedó contra las cuerdas, pero todavía tendrá 90 minutos en casa para intentar dar vuelta la historia.