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Nacional

"Hija de ...., arrodillate" suman pruebas contra la jefa del penal de Magdalena detenida por torturar y violar a presas

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A fines de 2025, Daiana Belén Balmaceda, en ese entonces jefa de vigilancia y tratamiento del penal de mujeres de Magdalena, encabezó un acto protocolar dentro del complejo penitenciario cercano a La Plata. Junto a su equipo de trabajo, le entregó sus diplomas a personas privadas de su libertad por su egreso en diversas carreras del instituto local de formación docente.
Hubo tortas y felicitaciones aquel día. Hoy, para Balmaceda, hay cárcel. Ayer, el Departamento de Delitos Fiscales de la Policía Federal allanó su casa en La Plata y la detuvo tras un pedido del fiscal Álvaro Garganta, que la acusa de un delito propio de la dictadura: torturar y violar a detenidas en la prisión el 3 de junio pasado.

Otros 14 penitenciarios que participaron de los supuestos tormentos -ocurridos tras una fuerte represión por una pelea en la celda número 3 de la planta alta del penal- fueron arrestados ayer en el marco de la causa iniciada por una denuncia iniciada por la Comisión Provincial por la Memoria, entre ellos, varias figuras jerárquicas del penal, como la segunda al mando de Balmaceda. Hay otras seis penitenciarias mujeres en la lista. El fiscal Garganta planea indagar hoy a todos los detenidos. Sin embargo, espera que se nieguen a declarar, Balmaceda, particularmente.
La acusación contra la mujer platense de 31 años es aberrante, propia de un centro clandestino: tortura y abuso sexual con acceso carnal gravemente ultrajante y agravado por el rol de funcionario de una fuerza de seguridad. Balmaceda misma fue acusada por Garganta de ser coautora de la violación de una detenida y partícipe necesaria del abuso de otra, según la imputación del caso.
Infobae accedió a las pruebas completas de la imputación contra Balmaceda. Lo que revelan es al menos inquietante. Una frase que la Justicia le atribuye resuena hace semanas. “Besame las botas”, le habría dicho a una detenida mientras supuestamente la torturaba. Hay más.

La denuncia
Las denuncias y los disturbios por el presunto abuso sexual a detenidas en el penal de mujeres de Magdalena
Al imputarla, Balmaceda destacó “su participación activa en los eventos delictivos, tomando parte ejecutiva en los mismos, como también aportando con su presencia el apoyo numérico necesario para garantizar el sometimiento de las víctimas”. Los testimonios de las víctimas, con cuatro detenidas que declararon en relatos que el fiscal consideró creíbles, precisamente, fueron la clave. Las mayúsculas le corresponden al expediente"

“BALMACEDA me decía que cierre el orto, que me calle y que me arrodillara. Yo me arrodillé. BALMACEDA pidió un colchón. Estando boca abajo, la encargada TOLEDO”, o María Belén Toledo, una de las penitenciarias acusadas, “me bajó los pantalones hasta las rodillas, sin bajarme la bombacha”, declaró una de las víctimas. Allí, “BALMACEDA me dijo ‘Besame la bota porque ésta es mi cárcel, acá se hace lo que yo digo’“.
La detenida se negó: “TOLEDO me levantó la remera hasta el cuello y me arrancó el corpiño. Yo grité y BALMACEDA me dijo: ‘Cerrá el orto si no querés que te haga romper el culo’”.
Otra detenida, ingresada por fuerza a la leonera de la prisión en medio del tumulto, aseveró a la Justicia. En presencia de Balmaceda, “Me dijeron que me ponga contra la pared, me decían ‘HIJA DE PUTA, ARRODILLATE’, pero no lo hice, y empezaron a pegarme patadas detrás de las rodillas hasta que caí al suelo, estando esposada”.
“Ahí me pusieron boca abajo y entre las cuatro empezaron a pegarme patadas en la cabeza, en las costillas, en todo el cuerpo y me escupían. Me decían: ‘Sos una presa más, acá no sos nadie la concha de tu madre, ahora me vas a besar las botas’. Cuando me pusieron arriba del colchón, BALMACEDA me pisó la cabeza”.
Poco después, la jefa de vigilancia le advirtió: “Si seguís gritando te voy a meter una media en la boca”. Poco después, Balmaceda le insertó una media en la boca. La detenida se orinó encima.
Los abusos sexuales
Balmaceda, según sus relatos, habría atendido una por una a las detenidas:
“Ahora me vas a besar la bota, la concha de tu madre, pedazo de conchuda, te olvidaste lo que era Magdalena, yo te lo voy a recordar”, le dijo, supuestamente, a la tercera denunciante. Balmaceda, otra penitenciaria y cuatro hombres la rodeaban. La desnudaron. La forzaron a arrodillarse otra vez, para que le besara las botas a la jefa. La detenida se negó. Luego, comenzó una tortura típica de los centros clandestinos de la dictadura: el submarino.
“Comenzaron a meterme la cabeza bajo el agua, yo conté que lo hicieron al menos diez veces y estuve bajo el agua entre 30 y 40 segundos. BALMACEDA decía “vamos a apagar el fueguito”. Allí, la pusieron en cuatro patas frente a la jefa. “Cuatro de los masculinos introdujeron sus dedos en mi vagina”, siguió la detenida en su relato. Comenzó a convulsionar poco después, en la sala de tormentos.
La cuarta detenida trazó una escena aberrante como pocas. Su presunto tormento ocurrió en un aula de la prisión:
“Me ponen boca arriba y ahí BALMACEDA me baja el pantalón de gimnasia hasta la mitad de mis piernas arriba de las rodillas. Me arranca el boxer y dice: “Esta tiene el celular metido adentro de la concha”. Yo empiezo a apretar las piernas porque la verdad me dio miedo. Había mucho personal masculino, y viene el subdirector y me abrió las rodillas, yo pensé que lo iba hacer él, pero BALMACEDA fue quien me metió la mano entera en la vagina mientras el subdirector me separaba las rodillas".

Fuente: DIARIO PANORAMA
La Plata Hija ARRODILLATE Jefa Penal
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