Rosario Central sufrió un duro golpe en San Pablo y quedó eliminado de la Copa Libertadores. El equipo dirigido por Jorge Almirón perdió 1-0 ante Corinthians en el partido de vuelta y se despidió del certamen continental después de una serie cerrada, en la que ninguno de los dos equipos había podido marcar en los primeros tres tiempos disputados entre Rosario y Brasil.
El encuentro parecía encaminarse hacia otro desenlace cuando Raniele fue expulsado a instancias del VAR por una fuerte infracción sobre Enzo Copetti. Con un jugador más, Central se envalentonó y parecía quedar mejor parado para afrontar el tramo final. Sin embargo, no logró aprovechar la superioridad numérica y terminó pagando muy caro una de las pocas oportunidades que tuvo.
Poco antes del gol de Corinthians, Copetti tuvo una ocasión inmejorable para abrir el marcador. Después de un envío largo y un cabezazo de Ángel Di María, el delantero quedó mano a mano con el arquero Souza, pero definió mal y la pelota se fue por encima del travesaño. El Canalla perdonó y, apenas unos minutos después, recibió el golpe definitivo.
El Timao encontró la victoria en una pelota parada. Memphis Depay ejecutó un tiro libre con precisión y Breno Bidón anticipó a Copetti para marcar el 1-0, desatando la locura en Itaquera y dejando a Rosario Central sin reacción. El conjunto brasileño resistió hasta el final y selló su clasificación.
Central había tenido dificultades para generar peligro durante gran parte del partido. En la primera etapa apenas inquietó con un remate de Ávila, mientras que Jeremías Ledesma fue importante para mantener el arco en cero ante los intentos de Kaio César y Pedro Raúl.
Tampoco pudo aparecer en todo su esplendor Ángel Di María. El argentino de 38 años intentó participar del juego, pero se encontró con un Corinthians muy ordenado, compacto y dispuesto a reducir espacios. Las conexiones entre Alan Rodríguez, Di María y Campaz no fluyeron y los cambios realizados por Almirón tampoco consiguieron modificar el desarrollo.
De esta manera, Rosario Central se quedó sin el sueño de avanzar en la Copa Libertadores. Corinthians, que terminó con diez jugadores en los dos partidos de la serie, consiguió sobrevivir y ahora tendrá como próximo rival a Estudiantes de La Plata.