Equipos de la Subsecretaría de Transporte de Santa Cruz y directivos de Trenes Argentinos realizaron una auditoría de campo sobre distintos sectores del histórico ramal ferroviario. Durante dos jornadas inspeccionaron vías, durmientes, rieles, estaciones y aparatos de vía, además de tomar muestras y georreferenciar los puntos que requieren intervención.
La recuperación del histórico ramal ferroviario Puerto Deseado–Las Heras sumó una nueva instancia técnica. Equipos de la Subsecretaría de Transporte de Santa Cruz y directivos de Trenes Argentinos realizaron durante dos jornadas un relevamiento sobre distintos sectores de la traza para conocer su estado actual y avanzar en los estudios necesarios para evaluar su recuperación.
El trabajo fue encabezado por el subsecretario de Transporte, Andrés Casanova, acompañado por el diputado provincial Santiago Aberastain y una comitiva técnica de la empresa estatal Trenes Argentinos, en el marco del proyecto de recuperación del patrimonio ferroviario impulsado por el Gobierno Provincial.
La inspección forma parte de la continuidad del proyecto de puesta en valor del tramo Jaramillo–Fitz Roy, considerado como la primera etapa de una iniciativa más amplia que contempla la recuperación integral del corredor histórico entre Puerto Deseado y Las Heras.
Dos jornadas de inspección sobre la histórica traza
La comitiva de Trenes Argentinos estuvo integrada por el gerente Industrial, Mauro Iacovone; el subgerente de Infraestructura, Gustavo Santiago; el gerente de Operaciones, Daniel Zentil; y el director de Explotación, Juan Manuel Roel.
Durante la primera jornada, realizada el martes 7 de julio, los equipos técnicos recorrieron el tramo comprendido entre Pico Truncado y Fitz Roy.
En ese sector se inspeccionó la continuidad de la vía y el estado de conservación de los durmientes y rieles, mientras que también fueron georreferenciados los puntos que requerirán intervenciones prioritarias de desmonte y acondicionamiento.
La segunda jornada se desarrolló desde la estación cabecera de Puerto Deseado hasta Fitz Roy, completando un diagnóstico integral del sector.
Durante el recorrido se evaluaron la infraestructura de la playa de maniobras de la estación portuaria, las dimensiones de los andenes y estaciones y el estado de los aparatos de vía, considerados elementos fundamentales para garantizar la circulación segura de futuras formaciones.
Además, durante ambas jornadas se realizó un registro fotográfico, la toma de muestras de fijaciones y suelo y una evaluación general de las condiciones de la traza.
“Estas no son promesas, son hechos concretos”
Tras el relevamiento, Casanova destacó la presencia de los equipos técnicos en el territorio y sostuvo que los trabajos permitirán contar con información precisa para analizar la viabilidad del proyecto.
“Estas no son promesas, son hechos concretos. Tuvimos a los equipos técnicos recorriendo la traza, tomando muestras y georreferenciando cada punto que necesita intervención. Ese es el trabajo serio y riguroso que hace falta para que un proyecto de esta magnitud sea viable”, expresó.
El subsecretario remarcó además la importancia estratégica que tendría la recuperación ferroviaria para las localidades del norte santacruceño.
“Empezamos con Jaramillo–Fitz Roy y hoy estamos avanzando sobre el resto de la traza. Recuperar el ferrocarril significa abaratar costos logísticos, potenciar el comercio regional y darle una herramienta de desarrollo a localidades que durante años sufrieron el abandono y la desinversión”, señaló.
Para Casanova, la iniciativa también representa la recuperación de una parte fundamental de la historia de las comunidades vinculadas con el antiguo corredor.
“Es también recuperar la identidad histórica de nuestras comunidades, porque el tren es parte de lo que somos”, afirmó.
Los estudios continuarán con el análisis de factibilidad
Toda la información recopilada durante las dos jornadas será consolidada para avanzar en nuevas instancias de evaluación.
El material incluye un catálogo fotográfico, datos georreferenciados y muestras físicas obtenidas en el terreno, que servirán como base para las futuras mesas de factibilidad económica y técnica junto a consultoras especializadas.
El proyecto apunta a analizar la recuperación del patrimonio ferroviario desde una perspectiva productiva y estratégica, contemplando su potencial impacto en la logística, el comercio regional, el turismo y la generación de empleo en el norte de Santa Cruz.