El Gobierno de Venezuela actualizó este viernes el balance oficial de víctimas del doble terremoto que sacudió al país el pasado 24 de junio y confirmó que 2.645 personas murieron, mientras que 12.666 resultaron heridas como consecuencia de los sismos de magnitudes 7,2 y 7,5
Las cifras fueron difundidas por el Ministerio de Comunicación y compartidas por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, quien además informó que se registraron 890 réplicas desde el inicio de la emergencia.
La tragedia también dejó un fuerte impacto en materia habitacional. Según el reporte oficial, más de 15.000 personas perdieron sus viviendas y 885 edificios sufrieron daños, de los cuales 189 colapsaron por completo, principalmente en el estado La Guaira, la zona más afectada por los movimientos telúricos.
En medio del operativo de emergencia, las autoridades informaron que 6.462 personas fueron rescatadas con vida. En tanto, el Gobierno no brindó cifras oficiales sobre desaparecidos, aunque la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estima que podría haber hasta 50.000 personas cuyo paradero aún no fue determinado.
Además, el Ejecutivo señaló que 86.117 familias recibieron asistencia humanitaria desde que ocurrió la catástrofe. Para alojar a quienes quedaron sin hogar, se instalaron 59 campamentos transitorios en distintos puntos de las regiones afectadas.
El desastre más grave en un siglo
El doble terremoto es considerado el más mortífero registrado en Venezuela en los últimos cien años. Hasta ahora, el antecedente más grave era el sismo ocurrido en julio de 1967 cerca de Caracas, que dejó 245 fallecidos, miles de heridos y severos daños materiales.
Los movimientos sísmicos impactaron en Caracas y otros seis estados del norte venezolano, aunque La Guaira concentró las mayores consecuencias. Esa región ya había sido escenario de otra de las peores tragedias del país con el deslave de 1999, que provocó miles de muertes.
En paralelo, una evaluación preliminar elaborada por la NASA mediante imágenes satelitales estimó que cerca de 58.870 edificios podrían haber resultado dañados o destruidos en toda el área afectada, una cifra considerablemente superior a la informada por las autoridades venezolanas.
Mientras continúan las tareas de búsqueda, rescate y remoción de escombros, organismos nacionales e internacionales mantienen los operativos de asistencia para miles de familias que permanecen afectadas por una de las peores catástrofes naturales de la historia reciente del país.