La Corte Suprema de Justicia rechazó el recurso de “per saltum” presentado por el Gobierno nacional para que el máximo tribunal intervenga de manera directa en la causa que analiza la validez de la reforma laboral impulsada a través de la Ley de Modernización Laboral.
La decisión fue firmada por los jueces Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz, quienes consideraron que el caso no reúne los requisitos excepcionales previstos por la ley para saltear las instancias judiciales inferiores. Entre ellos, la necesidad de demostrar una “gravedad institucional” que justifique una resolución urgente.
El Gobierno había recurrido a este mecanismo extraordinario luego de que un juez laboral suspendiera más de 80 artículos de la reforma tras una presentación de la CGT, que cuestionó la constitucionalidad de distintos puntos de la normativa. Posteriormente, la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo dejó sin efecto esa cautelar y restituyó la vigencia de la ley.
Desde la Procuración del Tesoro sostenían que el juez que intervino inicialmente no tenía competencia para suspender una ley nacional y argumentaban que el caso debía pasar al fuero contencioso administrativo federal. Además, advertían sobre un supuesto riesgo para la seguridad jurídica y reclamaban una definición rápida del máximo tribunal.
Sin embargo, la Corte entendió que no corresponde intervenir de manera anticipada y que el expediente debe continuar su recorrido judicial habitual antes de llegar nuevamente al máximo tribunal. De esta forma, la discusión sobre la constitucionalidad de la reforma laboral seguirá abierta en las instancias inferiores.