Apenas unos días después del ataque que conmocionó a la comunidad educativa de San Cristóbal, una nueva amenaza volvió a encender las alarmas en Santa Fe. Esta vez no hubo disparos, pero sí un mensaje que se viralizó rápidamente y alcanzó para que el miedo regresara a las aulas.
El episodio derivó en un operativo en una vivienda de Sunchales, donde efectivos policiales detuvieron a un adolescente de 16 años, identificado por sus iniciales S. L. B. M. Durante el procedimiento, los agentes secuestraron un revólver cargado y varios dispositivos electrónicos que ahora serán peritados.
Los investigadores intentan determinar si el joven tenía vínculos con comunidades digitales que glorifican las masacres escolares, una línea que genera especial preocupación tras el antecedente reciente en la provincia.
El menor fue trasladado a la Alcaidía de la Unidad Regional V y quedó a disposición de la Justicia, mientras avanza la causa.
El mensaje comenzó a circular en grupos de WhatsApp y cuentas de Instagram, donde se advertía sobre posibles tiroteos en escuelas secundarias de Sunchales, Rafaela y otras localidades cercanas.
Aunque su veracidad no estaba confirmada, la directora de la escuela Malvinas Argentinas de Rafaela radicó la denuncia que activó el protocolo de seguridad. A partir de ese momento, autoridades provinciales y municipales trabajaron para contener la situación y evitar que el temor derivara en caos.
La investigación, encabezada por la Policía de Investigaciones (PDI), avanzó con rapidez y permitió identificar al presunto autor del mensaje viral, lo que derivó en el allanamiento y la posterior detención.
La fiscal Lorena Korakis, a cargo del caso, dispuso la activación de los protocolos correspondientes y confirmó que la investigación sigue en curso. No se descartan nuevos allanamientos ni otras detenciones en los próximos días.
En paralelo, desde el Gobierno provincial y organismos educativos pidieron evitar la difusión de mensajes alarmistas para frenar la desinformación y el efecto contagio.
El caso ocurre a menos de una semana del ataque en la Escuela Normal N°40 de San Cristóbal, donde un adolescente de 15 años mató a un compañero de 13 e hirió a otros dos.
En esa investigación surgió que el agresor participaba en grupos de la plataforma Discord, donde expresaba admiración por los responsables de la masacre de Columbine de 1999 en Estados Unidos.
Este fenómeno, conocido como “efecto Columbine”, sigue generando preocupación a nivel global, especialmente por su impacto en comunidades digitales como la llamada True Crime Community (TCC), integrada en gran parte por adolescentes y centrada en la fascinación por crímenes reales y ataques escolares.