A más de seis años del crimen de Fernando Báez Sosa, ocurrido el 18 de enero de 2020 a la salida de un boliche en Villa Gesell, Lucas Pertossi decidió romper el silencio y brindar una entrevista al periodista Mauro Szeta.
El rugbier fue condenado a 15 años de prisión como “partícipe secundario” del delito de homicidio doblemente agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y por alevosía, en concurso ideal con lesiones leves. Desde la Unidad Penal 61 de la provincia de Buenos Aires, el joven cuestionó su situación judicial y la estrategia adoptada durante el proceso.
ROMPE EL SILENCIO LUCAS PERTOSSI: UN ESPECIAL DE MAURO SZETA
— Desayuno Americano (@desayunook) March 26, 2026
"Era común que nos pelearemos"
"Yo no me peleaba, yo grababa"
"No todos tuvimos la misma participación"
´El rubgier que rompe el bloque´: domingo a las 22 por @AmericaTV @mauroszeta @PamelaDav pic.twitter.com/vs7Oh2TAKZ
“Me siento muy mal defendido. La estrategia fue ir todos juntos, en bloque, y no todos hicimos lo mismo ni tuvimos la misma participación”, expresó, marcando diferencias con el resto de los implicados en el ataque.
En ese sentido, reconoció antecedentes de violencia dentro de su grupo, aunque intentó despegarse de los hechos más graves: “Estuvimos involucrados en algunas peleas, pero yo no me peleaba. Yo, lamentablemente, cosa que también me arrepiento, grababa”, sostuvo.
Además, insistió en su inocencia respecto a la agresión directa que terminó con la vida del joven: “Yo nunca lo toqué. Nadie salió a defenderme, a decir que Lucas no hizo eso, que solo grabó. No hay pruebas en contra”, afirmó, en tono de queja.
Sus declaraciones reavivan el debate en torno al caso que conmocionó al país y vuelven a poner el foco en las responsabilidades individuales dentro de un crimen que tuvo un fuerte impacto social.