Si uno busca el significado de la palabra historia, tranquilamente puede encontrar el nombre de Lionel Messi. A sus 38 años, el capitán argentino sigue rompiendo marcas y este miércoles alcanzó una cifra monumental: su gol número 900 como profesional, en 1.142 partidos, una estadística reservada para muy pocos, como Cristiano Ronaldo.
Sin embargo, la jornada no fue completa para el rosarino. En el Chase Stadium, Inter Miami empató 1-1 ante Nashville y quedó eliminado de la Concacaf Champions Cup en los octavos de final, ya que el gol de visitante terminó inclinando la serie a favor del conjunto rival.
Messi abrió el marcador a los 6 minutos con una definición cruzada dentro del área, en lo que fue su tanto histórico. Desde el inicio mostró su jerarquía, siendo el jugador más influyente del equipo, no solo en ataque sino también en defensa, incluso con un cruce salvador ante el argentino Cristian Espinoza en el primer tiempo.
Pese a la ventaja inicial, el equipo dirigido por Javier Mascherano nunca logró dominar el partido. Nashville creció con el correr de los minutos y encontró el empate en el complemento justamente a través de Espinoza, tras una jugada con varios rebotes que terminó en el 1-1 definitivo.
En los minutos finales, Inter Miami fue pura desesperación. Con ingresos ofensivos y pelotazos constantes, buscó un gol que le diera la clasificación, pero le faltó claridad y precisión. Messi, como siempre, fue el que más intentó, aunque no alcanzó para evitar la eliminación.
El golpe es duro para el equipo estadounidense, que tenía a la Concachampions como uno de sus grandes objetivos. Para Messi, en cambio, la noche quedará en la historia: alcanzó los 900 goles y sigue agrandando una leyenda que parece no tener techo.