La Fórmula 1 confirmó oficialmente que no se disputarán los Grandes Premios de Bahréin y Arabia Saudí en 2026, debido a la escalada del conflicto en Medio Oriente tras los ataques sobre Irán. De esta manera, el calendario de la temporada pasará de 24 a 22 carreras, ya que ambas competencias fueron canceladas y no tendrán sustituto.
Las pruebas debían correrse en los circuitos de Circuito Internacional de Bahréin y Circuito Urbano de Yeda durante abril, pero la situación geopolítica en la región obligó a tomar la decisión. Según informaron los organizadores en Shanghái, el campeonato tendrá ahora cuatro semanas de parón entre el GP de Japón (29 de marzo) y el GP de Miami (3 de mayo).
El conflicto se intensificó tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán iniciados el 28 de febrero, lo que provocó represalias en distintos países del Golfo con vínculos estratégicos con Washington. Entre los más afectados aparece Bahréin, que recibió ataques con misiles y drones, algunos de los cuales lograron superar las defensas antiaéreas.
La situación sorprendió incluso al propio paddock de la F1, ya que hasta pocos días antes del inicio de los ataques el campeonato había realizado actividades en la región. Entre el 11 y el 20 de febrero, equipos como Mercedes-AMG Petronas Formula One Team y McLaren Formula 1 Team se encontraban en Sakhir realizando pruebas de neumáticos junto a Pirelli.
El caso de Arabia Saudí tenía una particularidad: el circuito de Yeda se ubica sobre el mar Rojo, lejos de los principales focos del conflicto. Sin embargo, en las últimas semanas se registraron ataques contra la embajada de Estados Unidos en Riad y contra instalaciones petroleras, lo que elevó el nivel de alerta. Además, persiste el recuerdo del ataque con misiles a instalaciones de Aramco en 2022, ocurrido durante las prácticas del GP saudí, lo que terminó inclinando la balanza hacia la cancelación.
Así, la temporada 2026 de la Fórmula 1 sufrirá su primer gran cambio antes de llegar a la mitad del calendario, en un contexto donde la seguridad del personal, equipos y aficionados fue considerada prioritaria por los organizadores del campeonato.