En su mensaje ante la Asamblea Legislativa, el gobernador Claudio Vidal destacó la transformación de los organismos descentralizados dedicados a la infraestructura como pilares de la autonomía provincial.
En este sentido, tanto el Instituto de Desarrollo Urbano y Vivienda (IDUV) como la Administración General de Vialidad Provincial (AGVP) han dejado atrás la parálisis operativa, para convertirse en motores de la obra pública con financiamiento genuino y gestión directa.
En materia de desarrollo urbano, el IDUV ha logrado una reactivación histórica mediante el ordenamiento de sus cuentas y la optimización de recursos. Con una inversión proyectada de más de 31.500 millones de pesos, el organismo se centra en la finalización de planes de vivienda postergados y en la ejecución de infraestructura escolar crítica.
El gobernador subrayó que la prioridad absoluta es garantizar condiciones de habitabilidad y seguridad en los establecimientos educativos de toda la provincia, eliminando la intermediación ineficiente y asegurando que cada peso invertido se traduzca en metros cuadrados construidos para las familias santacruceñas.
Modernización vial y conectividad para la producción
Por su parte, la Administración General de Vialidad Provincial atraviesa el proceso de capitalización más importante de las últimas décadas, con una partida asignada de 14.200 millones de pesos para la adquisición de maquinaria pesada y equipamiento de última generación.
El Ejecutivo anunció la adquisición de maquinaria pesada y equipos de última generación, destinados a fortalecer las delegaciones operativas en todo el territorio. Esta inversión no sólo busca mejorar la conservación de las rutas provinciales, sino que resulta fundamental para garantizar la transitabilidad de los corredores productivos que conectan los yacimientos mineros, las zonas agroindustriales y los puertos.
La estrategia vial para 2026 se enfoca en la ejecución de obras por administración propia, lo que permite un ahorro significativo de costos al prescindir de contrataciones externas, para tareas de mantenimiento básico. La puesta en valor de la flota de AGVP asegura, además, una respuesta inmediata ante las contingencias climáticas del invierno patagónico, protegiendo la conectividad entre las localidades, y facilitando el transporte de la producción real hacia los centros de comercialización nacional e internacional.