El campeón puso primera. En el Florencio Solá, Estudiantes de La Plata regresaba al ruedo a menos de un mes de haberse consagrado en la final de la Supercopa Argentina frente a Platense. Sí, el Pincha fue el equipo que menos tiempo de descanso tuvo en el fútbol argentino.
El rival era Ituzaingó, conjunto que milita en la Primera B. A las claras, se podía pensar que el encuentro no supondría una mayor dificultad para el León. Pero claro, los antecedentes de Estudiantes en este tipo de partidos de Copa Argentina siempre dan para tener algo de cuidado. En 2017, EdLP se quedó afuera con Sport Club Pacífico de General Alvear, equipo mendocino que milita en el Torneo Federal B en 32avos. En 2020, algo similar le ocurrió con Deportivo Laferrere, que eliminó al Pincha en los penales. Aquella serie es recordada por el fallo de Javier Mascherano en los tiros desde los 12 pasos que terminó de inclinar la balanza a favor del equipo del Ascenso. En el 2025, los del Barba clasificaron sufriendo frente a Sarmiento de La Banda.
Lejos de aquello estuvo el pleito en el Sur. Domínguez plantó un equipo mixto de suplentes y titulares para lo que era el primer partido del año para el Pincha, que no jugó amistosos en una pretemporada que comenzó el 7 de enero pasado, en City Bell. El entrenador les dio lugar a muchos de los que no suelen jugar. Así fueron titulares Fabricio Iacovich (habitualmente suplente de Muslera), Gabriel Neves, Joaquín Tobio Burgos, Facundo Farías y Lucas Alario.
El primer tiempo del Pincha fue digno de un equipo que recién está reiniciando la actividad. Al León le costó ser profundo más allá de tener el control de la pelota. En una ráfaga, el Pincha lo ganó. Estudiantes abrió el partido por un infortunio de Gayoso, quien la empujó debajo de su arco tras un centro de Farías. Luego llegó el 2-0 de Alexis Castro y el 3-0 de la Joya Farías. Sobre el cierre, Carrillo puso la frutillita del postre.
El Pincha sacó provecho de un partido que inicia un año cargado de triple competencia, en el que tendrá que exprimir al máximo un plantel completo que sumó a Adolfo Gaich (estuvo en la tribuna viendo el partido) y a Eros Mancuso, un viejo campeón que llega a préstamo desde Fortaleza de Brasil.
Domínguez comenzó el año con buenas señales de jugadores que no estuvieron a la altura en el 2026 y que demostraron tener potencial para pelear por un lugar en un plantel que mantuvo la base más allá de la salida de Román Gómez. A hora espera por Sportivo Belgrano o Rosario Central, en lo que podría ser el partido del morbo tras el pasillo de espaldas. Por lo pronto, será momento de pensar en Independiente, a quien enfrentará el próximo viernes en el LDA, por el debut del Apertura.