
El Gobierno Nacional confirmó que en los próximos días nombrará a Miguel Romero como presidente del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), en reemplazo del ingeniero Daniel Afione, quien presentó su renuncia.
Romero es abogado por la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde también se desempeña como docente. Además, realizó posgrados en Defensa del Consumidor Constitucional, fue director del Servicio de Conciliación Previa de las Relaciones de Consumo (COPREC) y hasta ahora ocupó el cargo de asesor en la Secretaría de Industria y Comercio del Ministerio de Economía.
Según indicaron desde la cartera económica, la designación busca “ordenar y mejorar la administración del INTI” para que el organismo recupere protagonismo como motor del desarrollo tecnológico de la industria.
Por su parte, el secretario de Coordinación de la Producción, Pablo Lavigne, fue quien aceptó la renuncia de Afione y destacó el “empeño puesto en este tiempo de gestión”.
La renuncia de Daniel Afione
Afione dejará el INTI tras un mandato atravesado por fuertes cuestionamientos internos y sindicales. Durante su gestión, el organismo perdió 726 trabajadores, cerca del 23% de su personal, entre técnicos, auxiliares y profesionales. Para gremios y empleados, esos despidos implicaron un vaciamiento de áreas estratégicas, con impacto directo en la asistencia a pymes y en los controles de calidad de los productos industriales que llegan al mercado.
Además, fue criticado por su doble rol: mientras presidía el INTI, también ocupaba la vicepresidencia de la consultora privada AITA, dedicada a prestar servicios similares a los del instituto, especialmente en la industria automotriz. Ese solapamiento fue señalado como un conflicto de interés que afectó la transparencia de la institución.
En el plano político, la Multisectorial del INTI destacó que la salida de Afione se produce tras la derogación del Decreto 462/25, que buscaba modificar la estructura interna del organismo. A su vez, los trabajadores continúan reclamando por salarios atrasados, precarización laboral, becas no renovadas y la reactivación de la carrera profesional, congelada desde hace varios años.
El rol estratégico del INTI
Fundado en 1957, el INTI es un organismo clave en innovación tecnológica, certificación y asistencia técnica. Sus laboratorios verifican desde la calidad de la leche hasta el poder calorífico del gas natural, tareas que impactan en la seguridad y el consumo diario de millones de personas.
Con presencia en todo el país, el instituto cuenta con 23 sedes regionales –Centro, Cuyo, Noreste, Noroeste, Pampeana y Patagonia– además del Parque Tecnológico Migueletes en San Martín.
En 2025, el INTI dispuso de un presupuesto de $85.629 millones, aunque hasta julio apenas se había ejecutado el 40%. Esa cifra representa apenas el 0,07% del gasto público nacional, un porcentaje que, pese a su modestia, ilustra la relevancia del organismo dentro del entramado productivo argentino.