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Política

Serra: “Si no trabaja el puerto, en Deseado la economía se paraliza prácticamente”

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La administradora del puerto de Puerto Deseado, Verónica Serra, explicó las actuales limitaciones del Sitio 4 y detalló los trabajos previstos para su reconstrucción. La obra tendrá un plazo estimado de 14 meses y permitirá ampliar la capacidad para recibir embarcaciones durante las principales zafras pesqueras.

Tras la apertura de la licitación para reconstruir sectores del puerto de Puerto Deseado, la administradora de la terminal, Verónica Serra, explicó las dificultades operativas que actualmente genera el deterioro del Sitio 4 y el impacto que tendrá su recuperación sobre la actividad pesquera y económica de la localidad.
La intervención contempla el Sitio 4 y la zona de transición, sectores de una infraestructura construida hace más de seis décadas y que actualmente presenta restricciones para determinadas operaciones.
Serra sostuvo que recuperar esa capacidad resulta particularmente importante para Puerto Deseado por la incidencia que tiene la actividad portuaria sobre distintos sectores laborales y comerciales.
“Para nosotros el puerto es el motor económico de la localidad, es el pulmón. Si no trabaja el puerto, en Deseado la economía se paraliza prácticamente”, afirmó.

Por qué el Sitio 4 tiene restricciones

La administradora explicó que el sector presenta problemas vinculados con el deterioro del hormigón y las características de una infraestructura construida hace más de 60 años, cuando las exigencias de las operaciones portuarias eran diferentes a las actuales.
Durante el último año se recurrió a certificaciones específicas para determinar la capacidad de resistencia de las bitas utilizadas para el amarre de las embarcaciones.
“El año pasado el sector privado nos colaboró con una certificación de bitas. Esa certificación lo que nos garantizaba es cuánto podían soportar las bitas, que son donde se amarran los barcos”, explicó.
A partir de esos estudios, el sector pudo utilizarse de manera limitada para determinadas embarcaciones que permanecen durante períodos de veda biológica o requieren reparaciones de talleres navales.

Buques de hasta 100 metros y una limitación durante la zafra

Serra explicó que las restricciones adquieren mayor importancia durante los períodos de mayor actividad pesquera.
Actualmente, el puerto puede operar con mayor facilidad con buques tangoneros destinados a la pesca de langostino, cuyas dimensiones rondan entre 38 y 40 metros de eslora.
La situación cambia durante la zafra de calamar, cuando llegan embarcaciones considerablemente mayores.
“En zafra de calamar, que comienza en enero, los buques son muchísimo más grandes, tienen una eslora de entre 80 y 100 metros. Eso nos complicaba bastante”, indicó.
La administradora señaló que, al comenzar la temporada, el recurso suele encontrarse frente a las costas santacruceñas y existe interés de las empresas por descargar en Puerto Deseado.
Sin embargo, las restricciones de capacidad provocaron que en determinados momentos algunos buques optaran por otras terminales.
“A veces no podíamos recibir la cantidad de buques que querían ingresar, que optaban por irse a otros puertos. Realmente nosotros perdíamos en competitividad y en volumen de descarga también”, explicó.

Qué trabajos se realizarán y cuánto demorarán

La reconstrucción contempla una intervención estructural sobre el Sitio 4 y la zona de transición.
Según detalló Serra, será necesario retirar sectores del hormigón existente e instalar nuevos pilotes con mayores características de resistencia que los utilizados originalmente.
“Se tiene que volver a poner pilotes nuevos, obviamente muchos más reforzados de los que estaban hace 60 años”, señaló.
El plazo previsto para la ejecución es de aproximadamente 14 meses, aunque los tiempos estarán condicionados por las características climáticas de la zona.
“Es una obra que lleva 14 meses aproximadamente y nosotros también dependemos mucho del factor climático”, puntualizó.

El impacto sobre el trabajo local

Serra también vinculó la recuperación del muelle con diferentes actividades que dependen directa o indirectamente del movimiento portuario, entre ellas la estiba, los talleres navales, los trabajadores marítimos y distintos servicios asociados.
A esto se sumará la demanda laboral correspondiente a la propia ejecución de la obra.
“Es un beneficio para el puerto, pero el puerto es el motor económico de la localidad”, remarcó.
La administradora destacó además la participación de distintos sectores en los planteos para recuperar la infraestructura.
“Hay una articulación con el privado que es muy importante. El sector privado tiene muchísimo que ver y los gremios también; fueron muy insistentes con esta obra. Hay muchos actores y a todos nos va a beneficiar”, expresó.

El objetivo de volver a posicionar al puerto

Finalmente, Serra planteó que la recuperación de infraestructura constituye también un paso para ampliar las posibilidades futuras de la terminal y avanzar hacia un esquema multipropósito.
“El puerto de Puerto Deseado fue uno de los más importantes del país. Hoy estamos en el segundo o tercer lugar. Me encantaría que vuelva a posicionarse en el primer lugar”, manifestó.
En ese sentido, señaló como objetivo avanzar hacia un puerto multipropósito y con certificaciones internacionales que permitan ampliar sus posibilidades operativas.
“Espero que este sueño que nosotros tenemos como portuarios se haga realidad para poder ofrecer nuestro puerto al mundo”, concluyó.

Apertura de Licitación Puerto Deseado Verónica Serra
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