Vialidad Provincial desarrolla mezclas asfálticas con polímeros y elastómeros, diseñadas para resistir las temperaturas extremas de la Patagonia. La iniciativa busca mejorar la seguridad vial, reducir los costos de mantenimiento y evitar el deterioro prematuro de los caminos.
La Administración General de Vialidad Provincial (AGVP) trabaja en la incorporación de una nueva tecnología para mejorar el mantenimiento de las rutas santacruceñas. Se trata de mezclas asfálticas elaboradas con emulsiones modificadas, que permitirían reparar sectores deteriorados y extender la vida útil de las calzadas.
El proyecto es desarrollado por el equipo de Ingeniería Vial, bajo la dirección de Gastón Martín Sosa, y forma parte de las alternativas que el organismo provincial evalúa para optimizar los recursos destinados a la conservación de los caminos.
Una tecnología que ya fue probada en la Ruta 40
La iniciativa tiene como antecedente los ensayos realizados desde 2020, tanto en laboratorio como sobre un tramo de la Ruta Nacional N° 40, entre Tapi Aike y Río Turbio.
De acuerdo con los resultados obtenidos por Vialidad Provincial, después de tres temporadas la superficie intervenida presentó buenas condiciones de conservación, lo que permitió continuar investigando esta alternativa.
Sosa explicó que el objetivo es incorporar técnicas que ya se utilizan en otras partes del mundo y adaptarlas a las particularidades climáticas de Santa Cruz.
“Entonces, eso nos dio la señal de que hay que ir por este camino, con el uso de este tipo de emulsiones”, expresó el funcionario.
¿Cómo funciona la nueva mezcla asfáltica?
A diferencia de otros métodos tradicionales, las emulsiones permiten dispersar el asfalto en agua sin necesidad de utilizar solventes, lo que representa una alternativa con menor impacto ambiental.
En esta nueva etapa, el equipo técnico incorpora polímeros y elastómeros, componentes que aportan mayor flexibilidad y resistencia frente a las variaciones de temperatura.
La tecnología apunta especialmente a solucionar problemas frecuentes en las rutas santacruceñas, como los baches, las fisuras y las deformaciones de la calzada.
El director de Ingeniería Vial señaló que, ante las dificultades económicas que implica construir nuevas rutas, resulta fundamental fortalecer las tareas de conservación de la infraestructura existente.
Capacitación y nuevas pruebas durante 2026
El desarrollo de esta alternativa también contó con la participación de los ingenieros Matías Fernández y Guillermo Torres, quienes trabajaron junto a Sosa en los estudios y ensayos necesarios para evaluar su aplicación.
Además, Vialidad Provincial realizó capacitaciones destinadas al personal operativo, con el propósito de que los trabajadores conozcan el procedimiento de elaboración y colocación de las mezclas.
El organismo prevé comenzar durante 2026 una nueva etapa de aplicación, acompañada por tareas de investigación y evaluación de resultados.
“Ya este año vamos a empezar. Hay mucho trabajo por hacer”, afirmó Sosa.
Finalmente, desde Vialidad Provincial destacaron que la incorporación de estas herramientas busca mejorar las condiciones de circulación, reducir los costos de conservación y prolongar la durabilidad de las rutas, especialmente frente a las exigencias del clima patagónico.