El nuevo presidente del organismo señaló que el abandono de servicio y las inasistencias reiteradas sin justificación se encuentran entre los casos que reciben habitualmente. También explicó qué sucede cuando un expediente llega al Tribunal y se refirió a la implementación de los relojes biométricos.
El nuevo presidente del Honorable Tribunal Disciplinario de la Administración Pública de Santa Cruz, Ítalo Bringas, explicó cómo funciona el organismo encargado de intervenir en sumarios y sanciones vinculados con trabajadores estatales y detalló cuáles son algunas de las situaciones que llegan con mayor frecuencia.
Tras asumir al frente del organismo provincial, Bringas señaló que entre los casos habituales se encuentran el abandono de servicio y las faltas reiteradas que no cuentan con justificación.
El funcionario también destacó el rango constitucional del Tribunal y sostuvo que su intervención alcanza a empleados públicos con estabilidad de la Administración Central, empresas y entes descentralizados, además de los municipios.
¿Qué pasa cuando un expediente llega al Tribunal?
Bringas aclaró que el ingreso de un expediente al Tribunal Disciplinario no significa automáticamente que el trabajador vaya a ser despedido o sancionado.
Según explicó, se pone en marcha un procedimiento establecido por la Ley N° 1615, mediante el cual se notifica al agente involucrado para garantizar su derecho a defensa.
La persona cuenta inicialmente con cinco días para realizar su descargo y, en caso de no presentarlo dentro de ese período, se contempla una ampliación del plazo.
“Se garantiza que el trabajador tenga, primero que nada, la debida defensa”, señaló Bringas al referirse al procedimiento.
Qué dijo sobre los relojes biométricos
El presidente del organismo también se refirió a la utilización de relojes biométricos para registrar los horarios de ingreso y salida de los empleados de la Administración Pública.
Bringas consideró que su implementación representa un avance y sostuvo que permite establecer reglas claras respecto del cumplimiento de las jornadas laborales.
“No creo que se trate de un control, sino que es marcar las reglas claras que todos los agentes de la Administración Pública tenemos. Se nos contrató para hacer un trabajo, tenemos un horario fijado dentro del cual tenemos que hacer ese trabajo”, expresó.
Destacó el respaldo de la gestión provincial
Al hablar sobre el funcionamiento actual del Tribunal, Bringas destacó el acompañamiento recibido por parte de la gestión del gobernador Claudio Vidal y aseguró que actualmente el organismo cuenta con un cuerpo de asesores letrados para avanzar con los expedientes.
En ese sentido, comparó la situación con su experiencia como vocal por la oposición entre 2015 y 2017, durante la gestión de Daniel Peralta, período en el que, según afirmó, hubo momentos en los que el Tribunal no contaba con la totalidad de sus vocales y no podía tratar expedientes.
Bringas también destacó el trabajo desarrollado por su antecesor, Juan Segundo Gallardo, particularmente en materia de capacitación, tratamiento de expedientes y articulación con otros sectores.
El nuevo presidente anticipó que buscará mantener esos lineamientos y continuar atendiendo las situaciones y necesidades planteadas por los trabajadores.
El Honorable Tribunal Disciplinario de la Administración Pública funciona en San Martín N° 2034, en Río Gallegos.