La aparición con vida de Luciana, la adolescente de 15 años que era intensamente buscada en la provincia de Córdoba, llevó alivio a su familia y puso fin a una búsqueda que movilizó a fuerzas de seguridad, organismos especializados y vecinos de distintas localidades. Sin embargo, mientras la joven ya se encuentra a resguardo y en buen estado de salud, la investigación continúa para determinar qué ocurrió durante las más de 30 horas que estuvo desaparecida.
La desaparición fue denunciada durante la tarde del lunes, luego de que la adolescente no regresara a su hogar tras salir de la escuela en Colonia Caroya. A partir de ese momento se desplegó un amplio operativo que incluyó efectivos policiales, personal especializado, análisis de cámaras de seguridad y la activación de la Alerta Sofía, mecanismo utilizado para la búsqueda urgente de menores.
El desenlace llegó este martes cuando los investigadores localizaron a la joven en una vivienda abandonada de Jesús María, ubicada a pocos kilómetros de su domicilio. El hallazgo fue confirmado por el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, quien informó que la adolescente se encontraba en buen estado de salud y fue trasladada a un centro médico para controles de rutina.
De acuerdo con la información que trascendió de fuentes vinculadas a la investigación, la principal hipótesis es que Luciana se habría ausentado por voluntad propia. La reconstrucción preliminar indica que, tras salir del establecimiento educativo, se habría encontrado con otro adolescente de 17 años y ambos habrían permanecido en el inmueble donde finalmente fueron hallados.
Los investigadores señalaron además que la localización de la joven no fue producto de un rastrillaje aleatorio, sino del seguimiento de una línea concreta de investigación desarrollada durante las horas posteriores a la denuncia. Ahora, la Justicia busca reconstruir paso a paso los movimientos de ambos adolescentes y establecer cómo llegaron al lugar donde fueron encontrados.
Tras conocerse la noticia, la madre de la menor, Helena, expresó su alivio y agradeció el trabajo realizado durante la búsqueda. “Después de tantas horas, que 30 horas era una eternidad, me siento aliviada, fortalecida y agradecida”, manifestó.
La mujer también relató la angustia que atravesó desde el momento en que advirtió la ausencia de su hija. “Estas 30 horas fueron muy angustiantes porque conozco a mi hija. Es una nena que siempre confía en mí, me cuenta todo, me pregunta”, sostuvo.
Respecto al adolescente con el que fue encontrada Luciana, la madre reconoció que desconocía la existencia de un vínculo entre ambos. “Si ella tenía un sentimiento por este chico, yo soy madre y no tengo por qué juzgarla. Pero no sé qué se le pasó por la cabeza de no querer contarme”, expresó.
Aunque la principal hipótesis parece orientarse hacia una ausencia voluntaria, el expediente continúa abierto y la Justicia deberá determinar con precisión qué ocurrió durante el tiempo que la adolescente permaneció fuera de su hogar. Mientras tanto, la familia intenta dejar atrás las horas de incertidumbre y celebrar el desenlace que todos esperaban: Luciana apareció sana y salva.