La investigación por la trágica muerte de una nena de 2 años en Villa Gesell sumó un capítulo de altísima tensión. Mientras la Justicia busca esclarecer las causas del fallecimiento de la menor —quien ingresó sin vida al Hospital Municipal Arturo Illia—, el testimonio público de Héctor Picart, expareja de Lucía Sosa y padre de dos niñas que murieron años atrás en circunstancias similares, puso nuevamente bajo la lupa el historial de la mujer.
En declaraciones periodísticas, según pudo averiguar la Agencia Noticias Argentinas, Picart aseguró que su entonces pareja le confesó de manera directa haber sido la responsable de la muerte de Yasmín, una de sus hijas de 11 meses, luego de que ambos resultaran absueltos por ese caso en 2020.
La presunta confesión que rompió la pareja
Según el relato de Picart, la revelación ocurrió en un ámbito privado tiempo después de que la Justicia los absolviera al no poder acreditar responsabilidades penales en la muerte de la beba.
"Un día llegué del trabajo y ella estaba llorando por Yasmín. Le dije que teníamos que seguir adelante porque la Justicia había demostrado que no teníamos nada que ver. Entonces me respondió: 'Vos no me entendés, yo hice dormir a la nena'", relató el hombre.
Ante su intento inicial de minimizar la frase, la mujer habría insistido: "No me entendés... yo la hice dormir, estaba enferma y lo hice para que no sufriera".
El hombre aseguró que su reacción fue inmediata y derivó en un fuerte enfrentamiento: "Le dije 'La mataste vos'. Ella me respondió que no pensara mal y que al día siguiente iba a denunciarme. Después terminé preso por la denuncia que hizo en mi contra".
"Cuando yo estaba en casa nunca pasaba nada"
Picart remarcó un patrón recurrente durante el tiempo que convivieron, asegurando que los episodios médicos graves sobre sus hijas siempre ocurrían durante su jornada laboral.
"Mis hijas se ahogaron cuando yo no estaba en casa. Yo siempre me iba a trabajar y terminaban internadas. Cuando estaba yo nunca pasaba nada", sostuvo. Además, detalló los diagnósticos que recibían en los centros de salud: "Siempre era falta de respiración, paro cardiorrespiratorio, hipoxia cerebral. Entraban en coma irreversible y después fallecían".
El hombre recordó el desesperante momento vivido con otra de sus hijas mientras realizaba un trabajo de herrería: "Lucía me llamó desesperada porque la nena no respiraba. Cuando llegué la tenía en brazos casi muerta. Le hice respiración y masajes, la llevamos al hospital y lograron reanimarla, pero ya tenía muerte cerebral por hipoxia. Cuatro días después falleció".