El presidente Javier Milei reafirmó este miércoles que no cederá con el equilibrio fiscal, defendió el ajuste como base de su programa económico y, en medio de un contexto adverso para el Gobierno, lanzó una fuerte embestida contra la prensa al afirmar que "la motosierra sigue encendida".
Durante una entrevista en la Televisión Pública, el mandatario dejó en claro que mantendrá el rumbo económico sin cambios. "La motosierra sigue encendida, no voy a resignar el equilibrio fiscal", sostuvo, al presentar el superávit como el pilar central de su administración.
En ese mismo marco, Milei apuntó con dureza contra los medios y los periodistas, con una de las frases más explosivas de la entrevista: "El 95% de los periodistas argentinos son delincuentes". Luego profundizó esa acusación al sostener que muchos “escriben por mandato de otros países, o financiados por otros países, o para medios que tienen conflicto con el Gobierno porque quieren prebendas, o son bancados por empresaurios”.
Las declaraciones llegaron en un momento de turbulencia política para el Ejecutivo, atravesado por denuncias de corrupción que golpean al oficialismo. Entre ellas aparece la reciente acusación judicial por presunto enriquecimiento ilícito contra el vocero presidencial Manuel Adorni, a lo que se sumó la polémica por la obtención de créditos hipotecarios del Banco Nación por parte de funcionarios y legisladores oficialistas.
Otro embestida de Javier Milei contra los periodistas
Frente a ese escenario, el Presidente vinculó la cobertura periodística con la política de recorte estatal. "La gente es manipulada y engañada por las mentiras que construye la prensa. Estamos sufriendo un embate mediático, en parte porque cortamos la pauta oficial", argumentó.
Milei insistió con esa línea discursiva y volvió a cuestionar el rol de los medios en la opinión pública. "El 95% está envenenado, y se dedica a envenenar a la gente", agregó.
En paralelo, defendió los resultados de su plan económico al asegurar que "la economía creció un 11%" desde su llegada a la Casa Rosada. También rechazó los diagnósticos críticos sobre la actividad: "Los que hablan de recesión son los mismos payasos que hablan de estanflación. El consumo está en máximos históricos", afirmó.
Además, volvió a blindar el rumbo oficial y advirtió sobre supuestos intentos de desestabilización: "No vamos a ceder a los delincuentes ni a fuerzas extranjeras tratándose de meter en un país para voltear al Gobierno", sentenció.
Por último, se refirió a los créditos hipotecarios tomados por funcionarios del Gobierno, los cuales definió como algo que "promueve la movilidad social", y aseguró que quienes lo ven como un delito "tienen mugre debajo de la alfombra".
En ese sentido, definió que los préstamos no son contrarios a sus valores morales ya que "no violentó el derecho a la vida" de nadie, "no afectó la libertad" de otros individuos y los créditos fueron tomados "a la tasa de mercados".