Saltar menúes de navegación e información institucional Teclas de acceso rápido

Click aquí para activar las notificaciones y recibir las noticias directamente en su escritorio.

Nacional

Encontraron la escena del crimen de Nancy Godoy

Compartir: Enviar Imprimir

A un mes de su desaparición y a diez días de que apareciera su cuerpo, la causa por el femicidio de la docente rural Nancy Godoy sumó un hallazgo que puede reordenar la reconstrucción del crimen. En el paraje El Malezal, a unos diez metros de donde fue encontrada, los investigadores ubicaron lo que consideran la escena principal del ataque y recuperaron una mano izquierda que sería la de la víctima.
Junto con la mano aparecieron un pantalón con cortes, mechones de cabello y otros restos humanos. Todo fue preservado para estudios genéticos que confirmen si pertenece a Godoy. Los fiscales Javier Mosquera y María Andrea González buscan establecer si el ataque ocurrió en ese lugar o si el cuerpo fue movido después. Los resultados de las pericias podrían aportar datos sobre la mecánica del crimen y permitir cotejar lo que dijeron los sospechosos.

Hay un segundo dato que pesa en el expediente. Al analizar el celular de la docente, hallado dentro de un bolso a pocos metros del cuerpo, los peritos recuperaron una selfie con fecha del 10 de octubre, tres días después de la última vez que alguien la vio. Falta determinar si esa fecha es real y cuándo se tomó la imagen. Si lo fuera, indicaría que Godoy seguía con vida luego de lo que hasta ahora se creía. Por el momento no permite conclusiones, pero servirá para contrastar las versiones de los acusados y para ordenar una cronología que todavía tiene puntos por aclarar.
A esto se suma la ropa quemada que se secuestró en una tapera vinculada al capataz Ireneo Zarza, a unos 150 metros de la Escuela Rural N.º 626. También irá a pericias de ADN, aunque deberán establecer si el fuego dejó material utilizable.
Nancy Estela Godoy tenía 52 años y era directora suplente de esa escuela, ubicada en El Malezal, dentro de la estancia El Curupí, en el departamento correntino de Esquina. Llegar le llevaba una hora y media a caballo, y quien solía acompañarla era Rosa Leguizamón. Las fuentes ubican su última aparición entre el 6 y el 7 de octubre.
El 15 de octubre, su hijo Adán hizo la denuncia. Siguieron rastrillajes en campos, bañados y sectores de vegetación densa. Según declaró Leguizamón, el 9 de octubre se acercó a la escuela para avisarle a la docente que se iba a una fiesta en Sauce con su marido y un hermano. El 15, Rojas entró al establecimiento, filmó un video y constató que Godoy no estaba. Los investigadores analizaron esos relatos y lo que Leguizamón había dicho sobre un supuesto regreso de la docente a Esquina, y encontraron contradicciones. También fueron indagados y demorados dos peones, Joaquín Leguizamón y Bordón, que participaban del traslado de la docente.
Primero quedaron detenidos Leguizamón, su pareja Nahuel Rojas, arrestado en un comienzo por encubrimiento agravado, y el peón Ernesto Ezequiel Bordón. Los fiscales sospechan que Leguizamón pudo haber facilitado el crimen. En los procedimientos vinculados a Bordón se secuestraron cuchillos, una camisa y una bombacha de campo con manchas rojas, que debían analizarse. La noche del 21 de octubre, tras una serie de allanamientos, cayeron además Zarza y el trabajador rural Felipe Dionisio Sandoval.
El viernes 23, en la Fiscalía de Esquina, se formalizaron las imputaciones. Zarza, Rojas y Sandoval fueron acusados como coautores de femicidio. Leguizamón, de homicidio simple, porque esa figura agravada exige que el autor sea varón. Bordón quedó acusado de falso testimonio. El juez de Garantías, Jorge Gustavo Vallejos, dictó la prisión preventiva de los cinco.
La diferencia entre las calificaciones es importante. En el Código Penal argentino el femicidio tiene prisión perpetua como pena, mientras que el homicidio simple se castiga con entre ocho y veinticinco años. Cuando las imputaciones se formalizaron, además, no se descartaban nuevos detenidos.
El miércoles 28 de octubre, la policía encontró el cuerpo semisumergido en un viejo potrero, en una zona de difícil acceso que todavía no había sido rastrillada. La autopsia del Instituto Médico Forense determinó que murió de forma extremadamente violenta, con múltiples heridas cortantes y punzocortantes en el rostro, el cuello, el abdomen y las extremidades, algunas provocadas en vida. Se registraron además lesiones defensivas, sobre todo en un antebrazo, y mutilaciones, entre ellas la amputación de la mano izquierda. El estado de descomposición impidió saber si hubo agresión sexual.
El abogado de la familia, Sergio Briend, habló de salvajismo. El mismo 28, los hijos de Godoy marcharon frente al juzgado de Esquina para reclamar justicia y pidieron prisión perpetua para los detenidos.
Se sabe que Godoy murió por heridas cortantes y punzocortantes, que opuso resistencia, que hay cinco personas detenidas y que los investigadores reunieron elementos en dos lugares: el paraje donde apareció el cuerpo y la tapera cercana a la escuela. No se sabe todavía si la mano y las prendas son de la víctima, cuándo se tomó la selfie, en qué momento murió, si fue atacada donde la encontraron ni qué papel tuvo cada uno de los acusados. Tampoco hay un móvil confirmado.
Todavía no hay juicio. La causa está en la etapa de investigación, con cinco detenidos en prisión preventiva y sin fecha para un debate oral. Lo que viene depende de los peritajes: los cotejos de ADN sobre la mano, las prendas y el cabello, la validación de la selfie y el análisis de las manchas halladas en los allanamientos. Los fiscales también deberán precisar el rol de cada acusado y el móvil, que hasta ahora no fue explicado. El hallazgo de hoy solo tendrá todo su valor probatorio si los estudios genéticos confirman que los restos corresponden a Godoy. Los imputados gozan de la presunción de inocencia hasta que haya una sentencia firme.

Fuente: página 12
Corrientes Crímen NANCY GODOY Escena
Compartir: Enviar Imprimir

Teclas de acceso