El crédito al consumo volvió a caer en octubre por impulso del declive en las tarjetas de crédito, que no llegó a ser compensado completamente por la recuperación en los préstamos hipotecarios.
El financiamiento al sector privado consolidado mostró una mínima contracción mensual en octubre, que alcanzó el 0,1% real sin estacionalidad, impulsado por una baja en las líneas de consumo familiar, según reflejó un informe de la consultora Equilibra.
El comportamiento mostró divisiones marcadas en su interior: mientras que los préstamos a las familias se contrajeron un 0,3% real sin estacionalidad, el financiamiento a empresas creció un 0,3% real sin estacionalidad. Al considerar el crédito consolidado en pesos y dólares a precios constantes, la contracción general del mes se ubicó en -0,1% real.
En el segmento de los hogares, el retroceso estuvo impulsado principalmente por el financiamiento al consumo. Las tarjetas de crédito cayeron un 2,1% real sin estacionalidad y los créditos personales retrocedieron un 0,1% real. En contraste, las líneas con garantía real aumentaron un 2,3% real, sostenidas por el dinamismo de los préstamos hipotecarios.
Según la Encuesta de Condiciones Crediticias (ECC) del Banco Central de la República Argentina (BCRA), las entidades bancarias no efectuaron cambios en los estándares de crédito para los hogares, salvo en las líneas hipotecarias, donde flexibilizaron tanto el acceso como los montos.
Para el cuarto trimestre del año, los bancos prevén un aumento en la demanda de crédito por parte de las personas, aunque mantienen la cautela en las restricciones vigentes a pesar del descenso de la morosidad registrado en septiembre (12,2%, con una baja de 0,6 puntos porcentuales frente a agosto).
En el ámbito corporativo, los préstamos en pesos cayeron debido al retroceso de los Adelantos (-1,7% real sin estacionalidad), lo cual fue compensado parcialmente por el incremento en la línea de Documentos (+1,1% real sin estacionalidad).
La ECC reflejó mayores restricciones al crédito para firmas y una disminución significativa de la demanda durante el tercer trimestre de 2026, la cual mostraría una leve mejora hacia fines de año. A diferencia de lo observado en los hogares, la morosidad en el sector empresarial aún no muestra señales de reducción.
Por su parte, el segmento denominado en dólares registró una suba nominal del 0,9% sin estacionalidad. Este crecimiento estuvo encabezado por las familias (+1,7%) y, en menor medida, por el sector corporativo (+0,8%).