Un inicio de sesión realmente complicado fue el de este jueves en la Cámara de Diputados, luego de que el oficialismo lograra aprobar a mano alzada un plan de labor que buscaba acortar la extensión del debate de la ley de modernización laboral, ante lo cual los legisladores de Unión por la Patria reaccionaron airadamente.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, la disputa por el mecanismo de votación y los tiempos del debate terminó desbordando el recinto, con escenas de caos y un bloque opositor que cuestionó fuertemente la legitimidad del esquema aprobado a mano alzada, lo que perfila la votación definitiva para la madrugada.
El polémico plan de labor del oficialismo
Luego de que no hubiera acuerdo sobre el tema en la reunión de Labor Parlamentaria en la previa de la sesión, el jefe del bloque oficialista, Gabriel Bornoroni, presentó una moción de plan de labor que a continuación leyó el secretario Parlamentario de la Cámara, Adrián Pagán.
El mismo establecía tiempos muy estrictos para acelerar el trámite legislativo:
Tiempos reglamentarios de 20 minutos por cada uno de los cinco dictámenes.
40 oradores individuales de 5 minutos cada uno.
Tiempos de los jefes para los cierres de bloques.
Votación por títulos (son 26 en total).
Más homenajes y cuestiones de privilegio que se irían intercalando a lo largo de la jornada.
La furia de Unión por la Patria: "La Banelco de los 2000"
Salió al cruce de esa moción el jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, quien se manifestó “absolutamente en desacuerdo con el esquema de la sesión que están planteando el oficialismo y esta nueva alianza antiderechos de los trabajadores y trabajadoras que se está conformando en la Cámara”.
Irónico, Martínez dijo que desde el oficialismo “han ofrecido distintos packs”, y enumeró: “Un pack quórum, das quórum, te levantás y te vas; el pack quórum votación en general y después te hacés la crítica en la votación individual; pack me opongo en general y después voto los artículos en general... Han ofrecido packs en concepto no sé de qué”.
En ese contexto, el diputado opositor comparó a esa alianza con la Alianza UCR-FrePaSo, y habló de “la Banelco de los 2000”. Tras detallar las razones por las que estaba en contra, cerró su exposición con una dura advertencia: “Se van a arrepentir pronto de lo que están haciendo en esta sesión”.
Votación testimonial en medio del caos
La moción finalmente se votó —y aprobó— a mano alzada, lo cual hizo estallar a Germán Martínez, que reclamó a los gritos una votación nominal. Cuando el presidente de la Cámara, Martín Menem, dio paso a los homenajes, sobrevino el caos, con parte del bloque de Unión por la Patria precipitándose hacia el estrado.
Cuando después de un largo rato se restableció el orden, el titular del Cuerpo le sugirió a Martínez que hiciera una moción reclamando la votación nominal, aunque aclarando que para eso necesitaba los dos tercios que obviamente no tendrían.
Finalmente y tras un duro discurso, Cecilia Moreau planteó que aceptarían votar la moción a sabiendas de que no tendrían los números, aunque fuera de manera testimonial. La votación arrojó 107 votos positivos y 136 negativos, con lo que el acotado plan de labor votado a mano alzada quedó definitivamente vigente.