La comunidad de Río Gallegos vuelve a movilizarse por una causa que conmueve. Rodrigo Vargas, un joven de 22 años, atraviesa un complejo cuadro de salud y su familia necesita de la solidaridad de todos para acompañar su tratamiento.
Rodrigo es estudiante del Profesorado de Educación Especial en el IPES y está cursando su último año. Es sordo a raíz de una enfermedad que atravesó en la infancia y utiliza implantes cocleares -actualmente con fallas-, pero nunca dejó que eso fuera un límite. Por el contrario, hizo de su historia un ejemplo de esfuerzo y superación.
Una lucha que se intensificó en los últimos meses
En diciembre, el joven fue internado en el hospital local y, en enero, derivado a Buenos Aires, donde permaneció dos meses en el sanatorio Güemes sin un diagnóstico claro. Tras regresar a la ciudad en marzo, su estado volvió a complicarse y debió ser internado nuevamente.
Días después, fue trasladado otra vez a Buenos Aires, donde finalmente recibió el diagnóstico: leucemia aguda.
"La está peleando”
Marlene, mamá de Rodrigo.
“Va recuperando muy de a poquito, pero bien, la está peleando”, contó su mamá, Marlene Ampuero.
Dificultades y pedido de acompañamiento
La situación no sólo implica un desafío de salud, sino también una fuerte carga económica y logística para la familia.
Según se informó, existen demoras en la provisión de medicamentos y en la gestión de elementos fundamentales como los implantes cocleares, clave para la comunicación de Rodrigo. Además, los costos diarios de una derivación -traslados, estadía y gastos básicos- hacen aún más difícil sostener el tratamiento.
Ante este escenario, y con autorización de su madre, se inició una campaña solidaria para reunir fondos y acompañar este momento.
Cómo ayudar
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través del siguiente alias:
Alias: mar.ampuero
Titular: Ampuero Soto Marlene
Un ejemplo de lucha y esperanza
Rodrigo no sólo enfrenta esta situación con fortaleza, sino que mantiene intacto su sueño de convertirse en profesional y ayudar a otros desde su experiencia.
Su historia es la de alguien que nunca se detuvo ante las dificultades y que hoy, más que nunca, necesita del acompañamiento de toda la comunidad.
Porque esta vez, como tantas otras, Río Gallegos puede hacer la diferencia.