En un posteo en su red Truth Social, el presidente estadounidense Donald Trump destacó la decisión de Irán de no aplicar la pena de muerte a un manifestante. "Es una buena noticia. ¡Esperemos que siga así!", sostuvo.
Erfan Soltani está encarcelado en Karaj, cerca de Teherán. Está acusado de propaganda contra el régimen islámico imperante en Irán y de actuar contra la seguridad nacional, indicó el poder judicial en un comunicado difundido por la televisión estatal.
El joven "no ha sido condenado a muerte", y en caso de condena, "el castigo, de acuerdo con la ley, será una pena de cárcel, porque la pena de muerte no se aplica a tales cargos", indicó un comunicado.