Fabián Gabriel nació en Puerto San Julián, pero encontró en Gobernador Gregores el lugar para formar su familia y desarrollar su vocación por el campo. Después de décadas como docente agropecuario, continúa trabajando junto a su esposa en la chacra Los Grandotes, donde producen ajo, álamos y sauces.
Lo que comenzó como un viaje para estudiar terminó convirtiéndose en una historia de arraigo, esfuerzo y producción en el corazón de Santa Cruz. Fabián Gabriel llegó desde Puerto San Julián a Gobernador Gregores sin imaginar que allí construiría su hogar y dedicaría gran parte de su vida a enseñar y trabajar la tierra.
En esa localidad conoció a Patricia Augustin, integrante de una familia históricamente vinculada a la actividad agropecuaria. Juntos formaron una familia con cinco hijos y desarrollaron un emprendimiento productivo que hoy lleva más de dos décadas de trabajo: la chacra Los Grandotes.
Durante años, Fabián se desempeñó como profesor técnico profesional agropecuario en la Escuela Agropecuaria de Gobernador Gregores. Sin embargo, su vínculo con el campo nunca se limitó a las aulas.
"Siempre estuvimos produciendo. Pollos, lechones, conejos, hemos pasado por todo", recordó al repasar las diferentes actividades que desarrollaron a lo largo de los años.
De la docencia a la producción de árboles y ajo
Actualmente, ya jubilado de la enseñanza, Fabián continúa dedicado a la producción de ajo y al desarrollo de viveros forestales.
En Los Grandotes cultivan distintas variedades de álamos y sauces, utilizados principalmente para generar cortinas forestales y reparos contra el viento, una necesidad fundamental en la Patagonia.
Entre las especies que producen se encuentran el álamo Carolina, el álamo criollo y distintas variedades de sauces, como el híbrido, el eléctrico y el denominado 524.
Algunos ejemplares alcanzan más de dos metros de altura en apenas dos años, gracias a las condiciones productivas de la zona y al trabajo de mantenimiento que requiere cada plantación.
"Ya a los dos años podés estar sacando un árbol de 2,20 o 2,30 metros", explicó el productor.
El agua, fundamental para una nueva temporada
Con la apertura del sistema de riego de Gobernador Gregores, los productores de la zona comienzan una nueva etapa de trabajo.
Para Fabián y su familia, contar con agua resulta indispensable tanto para el desarrollo de los viveros como para el cultivo de ajo.
"Ahora que están largando el agua, ya empieza la temporada de trabajo. Nosotros tenemos estaqueros, viveros, entonces empezamos con la plantación de los futuros arbolitos", señaló.
La temporada de riego se extiende habitualmente desde octubre hasta mayo y permite sostener buena parte de la actividad agropecuaria en el valle del río Chico.
En la chacra familiar utilizan principalmente el sistema de riego por manto, aunque anteriormente también implementaron riego por goteo para otras producciones.
Una inundación que obligó a empezar de nuevo
La historia de Los Grandotes también estuvo marcada por dificultades.
Durante varios años, la familia desarrolló una importante producción de frutillas. Sin embargo, una inundación destruyó las plantaciones y provocó pérdidas que impidieron retomar aquella actividad en la misma escala.
Lejos de abandonar el emprendimiento, Fabián y Patricia decidieron continuar trabajando y buscar nuevas alternativas.
Así, la producción forestal y el cultivo de ajo fueron adquiriendo mayor protagonismo, mientras Patricia mantuvo las actividades de invernadero y la crianza de animales.
Una tradición familiar que continuará con sus hijos
El vínculo de la familia con la producción también se refleja en las nuevas generaciones.
Dos de los cinco hijos de Fabián y Patricia eligieron estudiar Ingeniería Agronómica. Uno se encuentra próximo a finalizar la carrera, mientras que la hija menor cursa su segundo año de formación universitaria.
La posibilidad de que ambos continúen vinculados al emprendimiento familiar representa una nueva etapa para la chacra.
"Vamos a ir largando seguramente la batuta", expresó Fabián al referirse al futuro del establecimiento.
Después de más de veinte años de trabajo, la familia continúa apostando a la producción en Gobernador Gregores, combinando experiencia, conocimientos y nuevas generaciones.
Fabián llegó a la localidad para estudiar, pero terminó encontrando mucho más: una familia, una profesión y una tierra donde echar raíces.