
El partido fue intenso desde el inicio, con mucha fricción y pocas llegadas claras. River tuvo más posesión, pero Talleres fue más incisivo en ataque. La jugada más clara de la primera parte llegó sobre el cierre con un cabezazo de Federico Girotti, que se fue por encima del travesaño. Además, el Millonario sufrió la lesión de Sebastián Driussi, quien fue reemplazado por Facundo Colidio.
En el complemento, River tomó la iniciativa, pero sin claridad en los últimos metros. Miguel Borja tuvo la mejor chance tras un desborde de Colidio, pero no pudo definir. Talleres, por su parte, apostó a los remates de media distancia y exigió en varias oportunidades a Franco Armani. Sobre el final, Borja tuvo la victoria en sus pies, pero resolvió mal ante Guido Herrera, y el partido se fue al alargue.
En el tiempo extra, la única emoción llegó con un potente disparo de Bebelo Reynoso, que fue desviado por Armani. Sin más situaciones de peligro, la definición se trasladó a los penales, donde la T se impuso en una tanda errática. Herrera atajó el remate de Robert Rojas, mientras que Reynoso y Colidio fallaron sus ejecuciones. Finalmente, Benavídez convirtió el penal decisivo y desató la locura en el conjunto cordobés, que se quedó con un nuevo título internacional.