Una lástima para Sarmiento, que más allá del resultado mostró entrega ante un rival de peso. Hasta la apertura del marcador, el equipo bandeño había logrado contener bien los ataques de Lanús, cerrando espacios y compitiendo con inteligencia. Sin embargo, el penal que puso en ventaja al Granate cambió el ánimo del partido y le dio la confianza necesaria para terminar imponiendo su jerarquía y quedarse con la victoria por 4 a 1.
Desde el inicio, el Profe apostó a un mediocampo poblado, con un 4-5-1 para no permitirle a Lanús manejar la pelota con comodidad, teniendo en cuenta que se trataba del último campeón de la Sudamericana y un equipo armado para la Libertadores. En fase defensiva, el esquema se transformaba en 5-4-1, cerrando el ancho del campo y priorizando las bandas, una de las principales armas ofensivas del conjunto bonaerense.
La primera llegada clara fue para Lanús a los 3 minutos, tras un desborde de “Toto” Salvio por izquierda. Un despeje defectuoso le dejó la pelota a Medina, que remató con peligro, pero Mendonça respondió de gran manera. Con el correr de los minutos, el Granate fue imponiendo condiciones, con Salvio como principal desequilibrio y dominio territorial, aunque sin efectividad.
A los 20 minutos, Castillo tuvo una chance inmejorable luego de una mala salida de Mendonça, pero Núñez salvó sobre la línea con un cabezazo salvador. Un minuto más tarde, tras un tiro de esquina, Izquierdoz ganó de arriba pero su cabezazo se fue por encima del travesaño. El dominio era claro, aunque Lanús no lograba reflejarlo en el marcador. A los 30, Marcelino Moreno volvió a generar peligro tras ganarle en velocidad a Núñez, pero su remate cruzado se fue desviado.