En la previa, cualquier hincha de Platense hubiera firmado una campaña como la que está realizando el equipo en su primera participación en la Copa Libertadores. Pero el empate frente a Peñarol dejó una sensación extraña en Vicente López. Porque el Calamar estuvo muy cerca de dar un paso histórico y terminó lamentando una oportunidad que parecía ideal.
El 1-1 final dejó todo abierto en el grupo. Platense continúa en zona de clasificación y mantiene una ventaja importante sobre Independiente Santa Fe, tercero en la tabla. Sin embargo, no logró sellar el boleto a octavos en su casa y ahora deberá ir a buscar ese objetivo lejos de Argentina.
Con apenas un punto más, el conjunto de Vicente López asegurará matemáticamente su clasificación. El problema es que le quedan dos compromisos muy exigentes: primero visitará a Independiente Santa Fe en Colombia y luego cerrará la fase de grupos ante Corinthians en Brasil.
El partido tuvo el guion típico de Copa Libertadores: intenso, trabado y con mucha tensión. Pero aun dentro de ese contexto, hubo un equipo que hizo más méritos para quedarse con la victoria. Y ese fue Platense.
Desde el arranque, el Calamar salió decidido a jugar en campo rival. Presionó alto, manejó la pelota y empujó a Peñarol contra su arco durante varios pasajes del primer tiempo. Sin embargo, en la primera situación clara que tuvo, el conjunto uruguayo mostró toda su jerarquía y golpeó de contra.
Una corrida de Batista terminó en el 1-0 para el Manya y silenció momentáneamente a Vicente López. Pero lejos de caerse anímicamente, Platense reaccionó rápido y mostró personalidad.
Apenas diez minutos después, el equipo argentino armó una gran jugada colectiva que terminó con un pase preciso de Guido Mainero para Lagos, que definió con tranquilidad y decretó el empate.
A partir de ahí, Platense fue claramente superior. Tomó la iniciativa, empujó constantemente y buscó el triunfo hasta el final. Pero le faltó eficacia en los metros finales para quedarse con una victoria que hubiera significado una noche histórica.
Así, el empate terminó dejando sensaciones opuestas. Platense mantiene intactas sus chances y depende de sí mismo para clasificar, aunque se quedó con la bronca de no haberlo liquidado ante su gente. Del otro lado, Peñarol rescató un punto valioso que le permite seguir con vida en la Libertadores.