Desde aquel 5 de noviembre de 2025, cuando se consagró campeón de la Copa Argentina, Independiente Rivadavia no paró de crecer. El equipo dirigido por Alfredo Berti sostuvo la base del plantel campeón y hoy disfruta de un presente ideal: goleó 4-1 a Deportivo La Guaira, logró su tercera victoria consecutiva en la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026 y quedó a un paso de meterse en los octavos de final.
El conjunto mendocino atraviesa un momento brillante en todos los frentes. Lidera su zona en el Torneo Apertura, domina la tabla anual del fútbol argentino y llega con un envión anímico notable tras golear en el clásico a Gimnasia de Mendoza. En lo que va del año, apenas perdió dos de los 18 partidos disputados y acumula una racha de ocho encuentros sin caídas, números que reflejan la solidez de un equipo con identidad.
Ante La Guaira volvió a demostrar carácter y contundencia. Comenzó ganando con un gran cabezazo de Alex Arce, pero la visita empató rápidamente. Lejos de desordenarse, el equipo tomó el control del juego y volvió a golpear: Sebastián Villa puso el 2-1 desde el punto penal y, sobre el cierre, Arce completó su hat-trick para desatar la fiesta en Mendoza.
El delantero paraguayo fue la gran figura de la noche y no pasó desapercibido: su actuación lo posiciona en la órbita de Gustavo Alfaro, que define la lista de Selección de Paraguay para el Mundial.
Con resultados que respaldan, una idea de juego clara y la confianza en alza, Independiente Rivadavia atraviesa el mejor momento de su historia reciente. Y ya no solo compite: ahora también se anima a soñar en grande.