Claudio “Chiqui” Tapia habló por primera vez después de la derrota de la Selección argentina en la final del Mundial 2026. El presidente de la AFA se refirió al futuro de Lionel Scaloni como entrenador del conjunto nacional, al mismo tiempo que abordó otras temáticas relativas al fútbol local.
“Mi plan A, B y C para la Selección argentina es Scaloni”, dijo en un anticipo del diálogo que mantuvo con el programa “Presión alta” de TyC Sports.
?? Chiqui Tapia, mano a mano con TyC Sports, profundizó en la continuidad de Scaloni al mando de la Selección Argentina. pic.twitter.com/Yobf0LCmBm
— TyC Sports (@TyCSports) August 6, 2026
Y, en relación a la supuesta campaña anti-Argentina que desató el Mundial, planteó: “Parece que hay gente a la que le molesta que la Selección argentina siga logrando triunfos y títulos o que el pueblo argentino esté contento”.
También hizo mención a la posible vuelta de los visitantes en la primera división: “Si podemos en la Copa Argentina, ¿por qué no en torneos locales? Darle la posibilidad al club que quiera recibir visitantes, que lo haga".
Tapia sostuvo, además, que le gustaría seguir en su actual cargo hasta el próximo Mundial: “Trabajamos para eso, así que me gustaría ser el presidente de la AFA en el 2030″.
Las declaraciones de Claudio Tapia
“Las conclusiones (del Mundial) son favorables, las que uno siempre pensó desde el sorteo o un poco antes: se cumplió el objetivo. Siempre fue sentir a lo que íbamos y con la convicción de que íbamos a jugar los ocho partidos. En lo personal y en lo que respecta a nuestra Selección, estoy muy contento porque creo que se hizo un gran Mundial. Obviamente, hubiéramos querido salir bicampeones del mundo porque el objetivo era ese”.
“Estoy contento con lo que dio este grupo, que es excepcional. No es lo primero que nos hace sentir orgullosos, sino que a lo largo de este proceso conducido por Scaloni son muchos los hitos y las marcas que te van dando muchas cosas positivas, que te dan para decir: ‘¿Es la mejor Selección de todos los tiempos?’. Y sí“.
Partido contra Inglaterra: “Siempre tenemos algunas de las cábalas... Una hora y media antes de salir para el estadio me voy a cortar el pelo y justo esta vez estaba Gerónimo Rulli y me dijo: ‘¿Qué pasa? ¿Estás cagado?’. Y la verdad que un poco estaba, ja. Pero no era miedo. No era un partido de instancia definitoria del Mundial, pero tenía más cargas; los jugadores estaban tranquilos... Rulli me dijo: ‘Quedate tranquilo, que hoy ganamos’. La carga emocional, la carga que tenían sobre la espalda y la responsabilidad de no fallarle a los argentinos era superadora a la que tenías para jugar contra España. La gente les había hecho sentir que era el partido a ganar. Creo que hubo partidos que nos marcaron mucho: Cabo Verde, Egipto e Inglaterra. Fueron partidos de corazón. No tenía la sensación de que íbamos a perder. Es todo de los jugadores y del cuerpo técnico, yo no juego. Mi sensación fue que se puede medir con la final de Qatar porque, si te ponés a pensar, fue un Mundial de ocho partidos en vez de siete, y el séptimo fue contra Inglaterra. Si hubiera sido un Mundial con menos selecciones, hubiéramos jugado la final y salíamos campeones del mundo. Por la emotividad, representa muchísimo. Poder levantar la Copa del Mundo es superador, no tengo dudas, pero yo digo que por las cargas emocionales y por la responsabilidad que tenía esta Selección y el capitán, fue como ganar la Copa del Mundo.”
Las teorías: “Hubo durante todo el Mundial, en todos los partidos hubo. Me enoja porque parece que hay gente a la que le molesta que la Selección argentina siga logrando triunfos o ganando títulos, o le molesta que el pueblo argentino esté contento. Todos los partidos, sistemáticamente, había o iba a suceder algo, o sucedieron cosas que tocaron fibras íntimas. Hay cosas en la vida con las que no se jode, y en este Mundial se jodió con eso. Cuando vos jodés con cosas con las que no se puede y superás una línea, decís: “¿De qué lado estás? ¿Conspirás contra tu propia Selección? ¿No querés que le vaya bien?”. Un problema puede ser Claudio Tapia: dejalo de lado y agarrátela con Claudio Tapia. Acá hubo, en cada partido, una operación diferente. Siempre había un intento de desestabilizar algo que es fútbol. Esta Selección no es mía: yo soy el presidente del fútbol argentino, pero no es mía, es de todos. Acá tienen que entender que la Selección le dio alegrías a todo el pueblo argentino y logró que la gente se identificara con un grupo, que volviera a compartir un plan familiar o con amigos, o salir a festejar a la calle, algo que hacía muchísimo que no pasaba. Logró instalar en la agenda diplomática un tema del que hacía un montón no se hablaba".
La bandera de Malvinas: “Habíamos leído manifestaciones públicas de que no se podían ingresar esos mensajes. Después te enterás y sabemos quiénes fueron los pibes: un grupo de pibes de Fuerte Apache que tenían referencia con uno de los jugadores. Nunca se preparó nada. Hace 15 días llegó un expediente, pero no hubo nota de sanción o llamado de atención por parte de la FIFA. Nobleza obliga, nunca pasó. Si a vos te hubiera tocado jugar ese partido y la gente te expresa con esa bandera lo que siente, ¿la dejás en el piso o la levantás? Yo la levanto, porque somos argentinos y estamos orgullosos".
Continuidad de Messi: “Es una decisión pura y personalmente de él. Hay que dejarlo tranquilo. Fue un gran Mundial de Leo, lo disfrutamos mucho. Tenemos que sentirnos orgullosos. Fue el abanderado del grupo como lo fue en todas las competencias que estuvo con este grupo. Para jugar la Copa América, él tiene que sentir ganas como lo sintió. Depende de él, acá las puertas las tiene siempre abiertas”.
Sobre la continuidad de Scaloni: “Sin dudas, yo quiero que siga. Todos queremos que siga. De hecho, habíamos hablado, él lo ha manifestado también, que las conversaciones estaban muy avanzadas y que después era una reunión de dos o tres minutos, darnos la mano... Soy un tipo que es agradecido y, como soy agradecido, creo que hay que dejarlo que él lo medite, que tome la decisión que crea correcta y uno la tiene que respetar. Yo no lo puedo tener al Gringo encadenado si él siente que no tiene las ganas necesarias o alguna proyección superadora. Al contrario, yo quiero que él esté bien y, por todo lo que nos dio a nosotros, todos tendríamos que querer lo mismo, aunque nos duela. ¿Después de la Scaloneta quién? Y bueno... mi plan A, mi plan B y mi plan C es Scaloni".