El cántico "El que no salta, es un inglés", que se popularizó entre los hinchas argentinos y se remonta a los primeros días de la guerra de Malvinas, volvió a generar reacciones fuera de la Argentina. Durante la cobertura de los primeros partidos del Mundial 2026, fanáticos de la selección inglesa fueron grabados expresando su opinión sobre la canción.
Uno de los hinchas, con la camiseta del Aston Villa, resumió la sensación general: "Igual que Diego. Bastardos". Otro, anticipando un posible cruce en semifinales, comentó: "No se puede esperar menos de los argentinos. Hay mucha historia, sangre pesada… Pero quizás ahora se pondrá divertido. Ya veremos cuando nos crucemos en semifinales".
Los fanáticos recordaron el contexto histórico del Estadio Azteca, donde Argentina e Inglaterra se enfrentaron en 1986 y Maradona marcó la Mano de Dios y el Gol del Siglo. "No vamos a celebrar con Argentina, ¿no?”, preguntó uno de ellos, mientras otro aclaraba: “Igual sigue siendo un gran ambiente”.
Otros hinchas adoptaron una postura más neutral: "Es una buena canción. Nosotros hacemos algo parecido sobre los escoceses, así que no podemos criticar mucho". Algunos, en tono de desafío, agregaron: "Vamos a saltar más fuerte que ellos”, anticipando un posible enfrentamiento futuro.
Origen histórico del cántico
Aunque muchos lo asocian con los goles de Maradona en 1986, el cántico surgió en la Plaza de Mayo durante los primeros días de abril de 1982, cuando se confirmó el inicio del conflicto por las Islas Malvinas, según documentos oficiales del Ministerio de Educación de la Nación.
Maradona, en su autobiografía Yo soy El Diego de la gente, recordó aquel partido como un enfrentamiento cargado de simbolismo: "Era como ganarle a un país, no a un equipo de fútbol… Íntimamente sabíamos que habían muerto muchos pibes argentinos, que los habían matado como pajaritos. Esto era una revancha”.
José Luis “Tata” Brown, compañero de Maradona, recordó cómo el capitán motivaba al equipo antes de salir a la cancha: "Vamos eh, vamos que estos hijos de puta quizá mataron a un vecino, a un familiar… llegás a mitad de cancha, te ponen el himno y me pongo el cuchillo entre los dientes”.
Décadas después, Maradona reflexionó sobre la celebración tras el partido: "Después celebramos hasta llorar. Sentimos que habíamos hecho justicia, bueno, quizás justicia, pero algo por las madres que habían perdido hijos en las Malvinas".
El cántico sigue siendo un símbolo del folklore futbolístico argentino y un recordatorio del contexto histórico que marcó la relación deportiva y cultural entre ambos países.