Estados Unidos sigue alimentando el sueño mundialista en su propia casa. El conjunto dirigido por Mauricio Pochettino se impuso por 2 a 0 sobre Bosnia en el San Francisco Bay Area Stadium y logró el pase a los octavos de final del Mundial 2026, donde buscará seguir haciendo historia ante su gente.
Luego de la inesperada derrota ante Turquía en la última fecha de la fase de grupos, el entrenador argentino decidió volver a las bases y apostó por el mismo equipo que había deslumbrado en el debut frente a Paraguay. La respuesta fue inmediata.
Desde el inicio, Estados Unidos mostró una versión sólida, dinámica y ambiciosa. Con una defensa ordenada, el liderazgo de Tyler Adams en el mediocampo, la proyección constante de Sergiño Dest y Antonee Robinson, más el talento de Christian Pulisic y el poder ofensivo de Folarin Balogun, el local dominó ampliamente las acciones.
La única aproximación de peligro de Bosnia llegó en los primeros minutos, cuando Kerim Alajbegovic estuvo cerca de sorprender con un gol olímpico, pero apareció una gran intervención de Matthew Freese para evitar la caída de su arco.
A partir de allí, el partido fue prácticamente un monólogo estadounidense. El conjunto local manejó la posesión, movió la pelota con criterio y comenzó a generar situaciones de peligro. Incluso, un gol de Balogun fue anulado por posición adelantada cuando ya se preparaba para festejar.
La insistencia tuvo premio sobre el final del primer tiempo. Tras una desatención defensiva de Bosnia, Balogun quedó habilitado y definió con precisión para establecer el 1 a 0, resultado con el que se fueron al descanso.
En el complemento, Estados Unidos sufrió un contratiempo cuando el árbitro brasileño Raphael Claus expulsó a Balogun por un pisotón, dejando al conjunto local con diez futbolistas durante gran parte de la segunda mitad.
Sin embargo, Bosnia nunca encontró los caminos para aprovechar la superioridad numérica y el equipo de Pochettino mantuvo el control del encuentro. Ya en el tramo final, Malik Tillman sentenció la historia con un espectacular tiro libre que se convirtió en el 2 a 0 definitivo.
Con una actuación convincente y mostrando nuevamente el nivel que ilusiona a todo el país organizador, Estados Unidos selló su clasificación a los octavos de final del Mundial 2026 y continúa soñando con realizar una campaña histórica ante su público.