Rosario Central se metió en las semifinales del Torneo Apertura tras derrotar 2-1 a Racing Club en un partido electrizante disputado en el Gigante de Arroyito. El encuentro tuvo absolutamente de todo: polémicas arbitrales, expulsiones, escándalos, discusiones, alargue y un clima de final que terminó explotando sobre el cierre.
El duelo arrancó con mucha intensidad y pierna fuerte. Desde el primer minuto se vio un cruce caliente entre Marcos Rojo y Enzo Copetti, una muestra de lo que sería una noche cargada de tensión.
Durante el primer tiempo, Racing pareció sentirse más cómodo dentro de un partido cerrado y muy disputado. La Academia logró ponerse en ventaja a los 41 minutos, cuando Santiago Sosa lanzó un centro preciso para Adrián Martínez. Maravilla la bajó hacia el medio y apareció Matías Zaracho para definir entre las piernas de Jeremías Ledesma y marcar el 1-0.
En el local, el más claro era nuevamente Ángel Di María, que aun sin desequilibrar constantemente mostró toda su jerarquía con pases precisos y una zurda determinante para generar peligro.
Pero el complemento desató el caos. Primero, el VAR tardó casi diez minutos en anular un gol de Alejo Véliz, situación que encendió todavía más el ambiente. Luego llegó la gran polémica de la noche.
A los 30 minutos, el árbitro Darío Herrera había amonestado correctamente a Maravilla Martínez por un empujón sobre Emanuel Coronel. Sin embargo, tras el llamado del VAR encabezado por Pablo Dóvalo, cambió la decisión y expulsó al delantero de Racing por un supuesto golpe de puño que prácticamente no existió.
Para ese momento, Rosario Central ya había llegado al empate gracias a un cabezazo de Gastón Ávila tras un tiro de esquina. El 1-1 cambió completamente el desarrollo del encuentro.
Con un hombre menos, Racing se sostuvo gracias a una actuación gigantesca de Facundo Cambeses, quien salvó varias veces a la Academia y llevó el partido al alargue. Pero los problemas siguieron acumulándose para el equipo de Gustavo Costas.
Apenas iniciado el tiempo suplementario, Marco Di Césare vio la segunda amarilla y Racing quedó con nueve jugadores frente a un Central que olió sangre y fue con todo en busca de la clasificación.
El golpe final llegó en el segundo tiempo del alargue. Tras una jugada confusa y un remate algo mordido, Enzo Copetti encontró el rebote dentro del área y convirtió el 2-1 definitivo, desatando la locura total en Rosario.
El cierre fue completamente escandaloso. Uno de los hijos de Gustavo Costas fue expulsado tras insultar a Herrera y tratarlo de “corrupto”, mientras que Diego Milito explotó contra la Asociación del Fútbol Argentino y rompió relaciones con la AFA luego de las polémicas arbitrales.
En medio de semejante clima también hubo lugar para una imagen emotiva: el regreso de Marco Ruben al Gigante de Arroyito, ingresando en los minutos finales de un partido que quedará marcado como uno de los más calientes del semestre.
Con este triunfo, Rosario Central avanzó a semifinales y ahora espera por el ganador del duelo entre River Plate y Gimnasia y Esgrima La Plata.