Tomaron aire y respiraron. El alivio se hizo sentir en Tucumán. Luego de unas primeras cuatro fechas para el olvido (dos empates y dos derrotas), Atlético consiguió su primera victoria del Torneo Apertura para despegarse de la parte de abajo de la Zona B: 2-0 a Estudiantes de Río Cuarto, que continúa sin ganar desde su retorno a la Liga Profesional y se mantiene bien en el fondo del grupo.
Al Decano le alcanzó con poco para dejar en el camino a un León que todavía sigue sin acostumbrarse al trajín de la elite del fútbol argentino. Con la necesidad de cambiar con respecto a las primeras jornadas, Hugo Colace metió mano, dejó de lado el 4-3-3 que pocos resultados le dio y volvió al tradicional 4-4-2. Ahí, el equipo se plantó mejor, contó con mayor equilibrio en la mitad de la cancha y tuvo profundidad por las bandas.
La apertura del marcador llegó a través de Renzo Tesuri, uno de los más beneficiados con las variantes elegidas. Dejó de jugar como interno y regresó a su posición natural para llegar con potencia al área y sacar provecho de la asistencia de Leonel Di Plácido para abrir el marcador. Lejos de relajarse, fue por más y Renzo Bacchia le facilitó la tarea: salió tarde a cortar un centro, bajó a Maximiliano Villa y Leandro Díaz cambió el penal por gol para estirar la diferencia.
El complemento no hizo más que la distancia futbolística y en la chapa se expandieran. Porque Atlético no sufrió, le sacó jugo a la desesperación de un Estudiantes que no encuentra su Norte y le dio forma a la goleada 4-0 por medio del Loco Díaz y de Nicolás Laméndola.
Hubo cuatro goles que fueron convalidados, aunque tres fueron anulados. Ya a los 5’ del primer tiempo, a Estudiantes de Río Cuarto le prohibieron el grito a Javier Ferreira por mano en la previa. Cerca del cierre, ya con Atlético Tucumán 1-0, Carlos Abeldaño no pudo estirar la diferencia por fuera de juego. Y a los 4’ del ST, Renzo Tesuri no pudo hacer su doblete por offside del Loco Díaz en la jugada.