En un episodio sin igual en la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su vicepresidente, JD Vance, tuvieron un enfrentamiento público y cargado de tensiones con el mandatario ucraniano, Volodimir Zelensky.
La discusión, que ocurrió en el Salón Oval ante una multitud de periodistas, camarógrafos y fotógrafos, dejó al descubierto las fricciones entre los tres líderes, especialmente en torno a la guerra en Ucrania y el apoyo estadounidense.
El altercado se desató cuando Zelensky acusó a Rusia de violar el alto al fuego, y luego cuestionó a Vance sobre qué tipo de diplomacia consideraba efectiva en ese contexto. Ante esto, Trump y Vance le reprocharon a Zelensky su desagradecimiento por el apoyo brindado por Estados Unidos.
Trump fue directo al advertirle que “no está en una buena posición” para exigir condiciones a los Estados Unidos, ya que Ucrania no está ganando la guerra contra Rusia.
“Esto va a ser televisión genial”, dijo Trump, después de una serie de gritos, interrupciones y acusaciones, mientras las cámaras capturaban cada palabra. El tenso intercambio evidenció las crecientes tensiones entre Trump y Zelensky, especialmente tras el acercamiento de Trump al presidente ruso, Vladimir Putin, y su creciente descontento por los fondos enviados a Ucrania.
El clima se volvió más explosivo cuando Zelensky, visiblemente molesto, le preguntó a Vance si alguna vez había estado en Ucrania, ante lo que Trump irrumpió en furia, asegurando que Zelensky no estaba en una “buena posición” para dictar qué debería sentir Estados Unidos, además de acusarlo de poner en riesgo a millones de personas y la paz mundial. El vicepresidente Vance también intervino para recriminar a Zelensky su falta de gratitud y criticarlo por sus acciones pasadas.
Este inédito cruce en el Salón Oval dejó al descubierto el profundo desencanto entre las figuras de la política estadounidense y ucraniana, abriendo una nueva página en la historia de la relación entre ambos países.