Detuvieron en Bolivia a Fernando Cerimedo, que fue asesor del presidente Javier Milei, e investigan si planificó un ataque a balazos contra su expareja. Se trata del consultor político especializado en comunicación digital, que prestó servicios al Gobierno. A Cerimedo lo detuvieron en el Aeropuerto Internacional Viru Viru, en Santa Cruz de la Sierra, cuando estaba por viajar a la Argentina.
Agentes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) lo arrestaron en la madrugada y lo trasladaron a dependencias de la entidad para tomarle declaración, luego del ataque a balazos a la abogada y activista política, Nadia Beller, el lunes por la noche en Santa Cruz de la Sierra.
La mujer recibió tres disparos por dos personas que llegaron en moto al lugar donde estaba. Los agresores estaban vestidos como repartidores de entregas a domicilio, con casco, y les dispararon a quemarropa a Beller. Además amenazaron con armas a un repartidor, al que le robaron la moto, y se fugaron.
A la expareja de Cerimedo la trasladaron de emergencia a la Clínica Las Américas, donde el equipo médico determinó que debían operarla. Se encuentra estable, con diagnóstico reservado.
Beller fue candidata a diputada en 2019 por el Movimiento al Socialismo (MAS), aunque luego se fue del espacio referenciado en el expresidente de Bolivia, Evo Morales, del que se volvió muy crítica.
A fines de julio Cerimedo había hablado de “difamaciones” por versiones de presunta violencia a su expareja. El consultor político escribió en su cuenta de X: “En las últimas semanas comenzaron a circular, a través de páginas sin ninguna credibilidad y con una manifiesta filiación a Evo Morales, publicaciones completamente falsas sobre un supuesto hecho de violencia de pareja que se me atribuye, orden de aprensión, fuga...”.
Cerimedo publicó: “En honor a la verdad, ese hecho jamás ocurrió. No existe denuncia, orden de aprehensión, investigación ni prueba alguna que respalde semejante acusación. Se trata de una mentira difundida con el único propósito de dañar la imagen de dos personas públicas con fines políticos”.
El consultor dijo: “Entiendo que, en tiempos de redes sociales, una falsedad puede propagarse con rapidez entre personas que no se detienen a discernir el verdadero propósito de quienes construyen y difunden este tipo de historias. Sin embargo, por mucho que una mentira se replique, jamás se convertirá en verdad. No es casualidad que ningún medio serio, ni siquiera aquellos abiertamente adversos al Gobierno, haya decidido hacerse eco de esa fake news”.
Cerimedo pidió “respeto por todas las personas involucradas en esta grotesca historia”: “Inventar acusaciones de esta naturaleza no solo perjudica a quien es señalado falsamente como agresor, sino que también expone injustamente a la supuesta víctima, banalizando y manoseando un problema tan grave y sensible como la violencia”.