La investigación por el triple crimen narco de Florencio Varela sumó un nuevo sospechoso. La DDI de La Matanza identificó a D.G., un hombre argentino oriundo del barrio Illia del Bajo Flores, quien ya se encontraba detenido por una causa de robo a mano armada.
De acuerdo con fuentes vinculadas al expediente, los investigadores sospechan que el hombre habría tenido participación directa en la captación y el asesinato de las tres víctimas, Morena Verdi, Lara Gutiérrez y Brenda del Castillo, asesinadas en septiembre de 2025.
El dato particular del nuevo acusado es que no estaba prófugo. Cuando la DDI de La Matanza avanzó sobre su identidad, descubrió que el sospechoso ya se encontraba alojado en una alcaidía de la Policía de la Ciudad, detenido desde marzo de este año por un asalto a un supermercado cometido a punta de pistola.
Ahora, será trasladado a la DDI de La Matanza, donde deberá afrontar su indagatoria en el marco de la investigación por el triple crimen. La causa está a cargo del juez federal Jorge Rodríguez y del secretario Ignacio Calvi.
La incorporación de D.G. se suma a la serie de detenciones y nuevas líneas de investigación que buscan reconstruir cómo fue organizada la trama que terminó con los asesinatos de las tres jóvenes y qué papel tuvo cada uno de los integrantes de la estructura investigada.
Según la hipótesis de los investigadores, el nuevo sospechoso estaría vinculado al grupo del Bajo Flores señalado en la causa, aunque su responsabilidad y el alcance de su presunta participación deberán ser determinados por la Justicia.
El expediente ya había incorporado a otros sospechosos en las últimas semanas, entre ellos Ramiro Mansur, Verónica Emilce Chieto, María Inés Olivera y Eugenia Quispe Gallardo. La Justicia federal busca establecer si estas personas integraban la organización investigada o cumplían distintos roles de apoyo dentro de la estructura.
Entre los nuevos acusados aparece Verónica Emilce Chieto, alias “Mamá Coca”, de 36 años, quien es señalada como pareja de Bernabé Mallón, “El Tío”, uno de los imputados en la causa y sindicado como presunto encargado de tareas de logística.
Por su parte, Eugenia Quispe está sospechada de haber actuado como mula de droga y de mantener vínculos con Tony Janzen Valverde, alias “Pequeño J”, uno de los principales acusados por el triple crimen.
La investigación continúa con el objetivo de determinar qué función cumplió cada uno de los sospechosos y quiénes participaron en la planificación, captación y ejecución de los asesinatos de Morena, Lara y Brenda.