Tigre quedó eliminado de la Copa Sudamericana después de perder 2-1 ante City Torque en el Estadio Centenario. El equipo de Diego Dabove hizo méritos para quedarse con la serie, dominó gran parte del encuentro, generó las mejores situaciones y siguió buscando incluso con diez jugadores, pero volvió a pagar caro sus errores y se despidió en los octavos de final.
El Matador salió decidido a dar vuelta la serie después del 1-0 sufrido en la ida. Desde el comienzo tomó la iniciativa, arrinconó al conjunto uruguayo y tuvo varias oportunidades para ponerse en ventaja. Fueron cuatro chances claras durante la primera mitad y hasta llegó al gol a través de Laso, aunque la conquista fue anulada por posición adelantada.
Santi López fue uno de los principales protagonistas del ataque de Tigre. El delantero intentó por todos los caminos, con centros, remates y gambetas, pero al equipo le faltó precisión en el último toque. Y en una competencia como la Sudamericana, perdonar frente al arco suele tener consecuencias.
City Torque prácticamente no había generado peligro cuando, a los 39 minutos, encontró a Tigre mal parado y golpeó con Salomón Rodríguez. El delantero, con pasado en el fútbol argentino, aprovechó la oportunidad y puso el 1-0. Sin embargo, el Matador reaccionó inmediatamente: apenas un minuto después, Valentín Moreno marcó el empate y volvió a encender la ilusión.
Pero antes del descanso llegó otro golpe. Banegas fue expulsado por un codazo sobre Pizzichillo dentro del área y, tras la intervención del VAR, el árbitro Guerrero sancionó penal. Salomón Rodríguez volvió a hacerse cargo y convirtió para completar su doblete.
La expulsión generó menos dudas que la sanción del penal. En la jugada previa al codazo existió una falta sobre Valentín Moreno que podía haber cambiado el desarrollo de la acción. El VAR revisó la jugada, pero decidió mantener la decisión y Tigre se fue al descanso nuevamente abajo en el marcador.
Lo llamativo fue que ni siquiera con un jugador menos City Torque logró dominar el partido. Tigre continuó teniendo la pelota, adelantó sus líneas y buscó el empate con insistencia. Incluso consiguió marcar nuevamente, pero el gol en contra fue anulado por una posición adelantada previa de Nacho Russo.
El equipo de Dabove terminó haciendo todo lo que podía para mantenerse con vida, pero no alcanzó. Tigre jugó mejor durante buena parte de los 180 minutos de la serie, generó más situaciones y mostró personalidad, pero los errores defensivos, la falta de eficacia y algunas decisiones polémicas terminaron inclinando la balanza.
Así, el Matador se despidió de la Copa Sudamericana con la sensación de haber dejado escapar una clasificación que estuvo al alcance de la mano. En una serie de copa, jugar mejor no siempre alcanza: hay que aprovechar las oportunidades y, sobre todo, evitar regalarle vidas al rival.