Pasados seis meses desde la implementación de las pistolas Taser, la Justicia rosarina confirmó en las últimas horas la apertura de una causa penal sobre una intervención con armas de baja letalidad que tuvo un final dramático. Un vigilador que había amenazado con prenderse fuego recibió un shock eléctrico y sufrió quemaduras gravísimas cuando cayó al piso.
El custodio de 36 años se encuentra internado desde hace una semana en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca). Lo trasladaron desde Provincias Unidas al 3200, donde había ido a hacer un reclamo por una deuda salarial y terminó rodeado por agentes de las fuerzas de seguridad provinciales.
Según lo publicado por La Capital de Rosario, los policías que recibieron la denuncia intentaron disuadir a Pablo O. mientras hablaba a los gritos por teléfono en una garita de planta alta de una empresa de transporte. Tres de ellos sufrieron lesiones leves a la hora de apagar las llamas en la zona oeste rosarina.
Un disparo de pistola Taser y un vigilador quemado
"¡No quiero 500.000 pesos! Quiero toda mi plata", exclamó el vigilador mientras estaba atrincherado frente a un grupo de policías. En ese estado de desesperación tenía un bidón de combustible, un encendor y amenazaba con prenderse fuego si no le daban su dinero.
Mientras la mayoría de los policías estaba abajo de la garita, uno de ellos se acercó por atrás del custodio y le disparó con una pistola Taser. Un par de segundos después, las llamas cubrieron el cuerpo de la víctima mientras estaba tendida en el suelo.
Pablo O. salió rodando por la puerta de la cabina y cayó por la escalera hacia la planta baja. El video de la secuencia completa comenzó a viralizarse en los días posteriores. Mientras tanto, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) avanzó en la investigación y decidió revisar la carátula inicial de tentativa de suicidio en base a la evidencia recabada.
La Fiscalía Regional Segunda confirmó que la unidad de Homicidios Culposos tomó las primeras medidas para esclarecer el caso. A partir de la filmación y la intervención policial, la causa pasará al área de Violencia Institucional para despejar dudas en torno al uso del arma de baja letalidad antes del incendio.